LA CADENA ES AL TIRANO LO QUE AL PAJARO LA LIBERTAD… POR ESO ALGUIEN TIENE QUE CONTARLO.

Sólo muere lo que se olvida. En la larga y penosa batalla por la libertad de Cuba han ocurrido hechos tan terribles como desconocidos. Hoy, cuando el mundo libre se lamenta por la muerte de un muchacho negro activista de Derechos humanos, que ha muerto tras una huelga de hambre en una prisión cubana, muchos han despertado sobresaltados ante la sorpresa de que hechos como este, la muerte de Orlando Zapata Tamayo, hayan ocurrido en la Cuba de sus sueños revolucionarios.

Pero lo cierto es que Orlando no ha muerto por su huelga de hambre. A Orlando lo ha matado la crueldad sin límites de un régimen que prepara a seres humanos con los peores instintos, para cuidar a los mejores.

Los mejores están en las cárceles por defender derechos y libertades, y a éstos, los encierran, los maltratan y los matan. Y así ha pasado hasta ahora, durante más de medio siglo de dictadura, ante la indiferencia y el silencio cómplice del llamado mundo libre y civilizado.

Sí. Más de medio siglo de atrocidades y más de medio siglo de silencio.

¿Quieren ejemplos?

En los últimos meses Las Damas de Blanco han recibido premios de instituciones, organizaciones, universidades, agrupaciones cívicas y políticas. Bienvenidos sean. Pero Las Damas de Blanco llevan siete años, siete, haciendo su trabajo de denuncia entre la indiferencia del mundo y los actos de repudio de las turbas castristas.

Martha Beatriz Roque es un ejemplo de coherencia y valentía y sobrevive en Cuba prácticamente olvidada. Es una ilustre economista y firmante del documento “La Patria es de todos” que pedía una transición democrática para Cuba. Ese fue el delito que la llevo a prisión y a ser tachada de contrarrevolucionaria y pagada por el imperialismo yankee y, por tanto, sujeta a toda clase de insultos, amenazas y actos de violencia incontrolada a manos de las Brigadas de Respuesta Rápida.

Jorge Luis García “Antúnez” es otro caso de valentía y decencia víctima de la represión más atroz sufrida en las cárceles castristas. Mas de 15 años preso en las más terribles condiciones y aún su coraje le llevo a fundar la organización Pedro Luis Boitel –para luchar por los derechos de los presos y mejorar sus condiciones en prisión.-

Boitel fue un carismático líder muerto tras una huelga de hambre en las prisiones cubanas en los 60, convertido en símbolo para el presidio político en Cuba.

Oscar Elías Biscet, tal vez el más representativo de los presos de conciencia, condenado a 25 años por defender la vida y los derechos humanos, como todos los casos mencionados, de forma pacífica. Porque si en algo se diferencia la disidencia cubana de cualquiera otra es, precisamente, por el carácter absolutamente pacífico de los opositores.

Ahora, cuando parece que la primavera del 2010 quisiera reivindicar de golpe  todas las primaveras negras del castrismo, queremos hacer memoria sobre la larga pesadilla de derechos violados y libertades conculcadas en la terrible utopía fracasada que es la Cuba de Castro.

Por eso decimos que: Alguien tiene que contarlo. Alguien tiene que contarlo aunque solo sea para no olvidar, para no dejar morir tanto heroísmo, tanto sacrificio, tanta esperanza, y porque es un acto de mera justicia.

El triste récord de atropellos a los Derechos humanos en Cuba,  no acaba con la represión ejercida contra los presos de conciencia, o contra activistas y organizaciones. Ciudadanos inocentes de todas las edades y de toda condición, han sufrido la injusticia y la brutalidad del sistema.

Vamos a señalar algunos de estos hechos:

Hundimiento del Remolcador 13 de Marzo

Derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. (Audio 1) (Audio 2)

• Caso Elián González

• Primavera Negra 2003

• Asalto a las Embajadas

• Huida Puerto del Mariel. Los Marielitos

• Los Plantados. Los presos mas antiguos del mundo

REHENES DE CASTRO. CASO ORESTES LORENZO

A las cinco y cinco de tarde del sábado 19 de diciembre de 1992 el ex Mayor Orestes Lorenzo subió a la cabina de un Cessna 310 en Cayo Marathon, al sur de la Florida, para la misión más peligrosa de su vida: el rescate de su familia en Cuba.
Veterano de la guerra de Angola, piloto mimado de la Fuerza Aérea cubana, alumno sobresaliente de las academias soviéticas, desertor satanizado por La Habana, Lorenzo había agotado todas las vías legales y gestiones internacionales para sacar de la isla a su esposa y dos hijos pequeños. Particularmente rencoroso con los militares y altos funcionarios desertores, el régimen cubano se negó a permitir la salida de su familia. Sólo quedaba una opción casi suicida: tomar un avión, burlar las defensas antiaéreas cubanas, aterrizar en una carretera, subir a la mujer y los niños y regresar con vida a Estados Unidos.
“Si no tienes noticias mías en una hora y 20 minutos, puedes darme por muerto”, advirtió antes de partir a su amiga Cristina Arriaga, de la anticastrista Fundación Valladares, que le ayudó en la organización de la escapada.
Tras despegar, Lorenzo estabilizó el avión a sólo 10 pies de la superficie del mar para evadir los radares cubanos. “Era un avión caliente, bastante rápido, volando a altura cero sobre el Estrecho de la Florida”, recuerda. A los 40 minutos de vuelo divisó la costa occidental de Cuba, el balneario de Varadero. Allá abajo, en un punto exacto de la carretera recta y estrecha, paralela al mar, debían estar esperando María Victoria Rojas (Vicky), la esposa de 34 años, y sus hijos Reyniel (de 11) y Alejandro (de 6).

Sin salida
Orestes Lorenzo Pérez había ocupado las primeras planas de los diarios con un vuelo parecido, pero en dirección contraria y a bordo de un avión de combate. El 20 de marzo de 1991 el Mayor cubano apareció sobre la estación aeronaval estadounidense de Boca Chica en un cazabombardero Mig-23. Ni los radares cubanos ni los estadounidenses detectaron el vuelo. Aquello fue un escándalo que mostró la vulnerabilidad de ambos países ante ataques aéreos sorpresivos.
Pero Lorenzo tenía un propósito distinto: solicitar asilo político en el territorio de sus ex enemigos. Se había desencantado del comunismo durante los tres años que pasó a fines de los 80 en la Unión Soviética, justo cuando Moscú experimentaba con la Perestroika y La Habana se atrincheraba en el marxismo y el nacionalismo.
“A mi esposa le decían: ‘Usted nunca verá a su marido y los niños no verán al padre porque es un traidor que no merece vivir con ustedes”
“Eso lo decía Raúl Castro (Ministro de Defensa, hermano menor del Presidente Fidel Castro), no personalmente, sino a través de un secuaz. En el propio despacho de Raúl un Coronel de la contrainteligencia militar advirtió a mi mujer: ‘El Ministro dice que si Lorenzo tuvo cojones para llevarse un avión, que los tenga también para venirte a buscarla”, cuenta el piloto.
Con el transcurso de los meses Lorenzo amplió el radio de sus gestiones. Se entrevistó con más de la mitad de los Congresistas y Senadores de Estados Unidos (“Son casi 300 libras de documentos que guardo en mi casa”, afirma el piloto), pidió ayuda a la viuda de Martin Luther King Jr., logró que el entonces Presidente George Bush solicitara en un discurso a Fidel Castro que permitiera la reunificación de toda la familia.
En 1992 imploró por su familia ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. En julio de ese mismo año, simultáneamente a la visita a España de Castro para participar en la II Cumbre Iberoamericana, el ex militar se encadenó a una reja del madrileño Parque del Retiro y cumplió una huelga de hambre de siete días.
El entonces Presidente chileno Patricio Alwyn lo visitó en el sitio de la protesta y la Reina Sofía intercedió por su familia ante Castro Pocos días antes del rescate, Lorenzo publicó una carta abierta a Castro en el Wall Street Jourrnal en la que ofrecía presentarse a juicio en Cuba si se permitía a la esposa y los niños viajar a Estados Unidos. Tampoco hubo respuesta.
Ante las escasas perspectivas de sus gestiones internacionales, la desesperación hizo presa en el ex militar cubano. Decidió entonces estudiar para obtener una licencia norteamericana de piloto. Conocía los aviones rusos, pero tenía que entrenarse en modelos estadounidenses. El tiempo se agotaba: si no tenía éxito de manera pública, iría por su familia en secreto.
Volando a muy baja altura, el bimotor de seis plazas se aproximó al atardecer a la angosta carretera frente a la playa El Mamey, muy cerca de Varadero, a unos 150 kilómetros al este de La Habana. Mientras caminaban de la costa a la carretera según lo acordado previamente en un plan ultrasecreto, Vicky y los niños escucharon el ronroneo del motor y vieron el aparato.
Casi dos años después de la separación, Lorenzo vio aparecer a su familia corriendo frente al avión. En la carrera, Alejandro, el menor de los niños, perdió un zapato. Para evitar una tragedia con las hélices y preparar el despegue, giró el aparato en U y abrió la portezuela de la cabina. Todo en menos de un minuto.
“Cuando Vicky apareció en la puerta traía una cara entre el terror y la felicidad de verme. Quería tocarme…me decía ‘ ¡Papito, papito!’. Y yo (contestaba), no me hables, no me toques. Los niños también me llamaban ‘ ¡Papito!. Concentrado en la operación, yo sólo atinaba a decirles (vayan a sentarse): pa’ tras, pa’ tras”, relata Lorenzo.
Y añade: “Desde el mismo instante del despegue yo estaba firmemente convencido de que todo saldría bien y esa fuerza espiritual jugó un papel clave en el rescate”.
Pero la suerte estuvo a punto de esfumársele de las manos en el momento de cerrar la puerta. Lo intentó una, dos, tres veces. Infructuosamente. Se había trabado. La tiró con fuerza mientras corrían segundos cruciales. Nada. Por último sacó paciencia de la desesperación y la empujó suavemente hasta que selló.
Entonces el avión emprendió la carrera de despegue por la carretera, levantó vuelo y enfiló con rumbo norte.

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2ª parte Enlaces mexicanas

Dos ciudadanas mexicanas, Azul Landeros y Virginia González Torres, jugaron un rol de primer orden en la espectacular fuga de la familia Lorenzo Rojas. Actuaron como los enlaces confiables de Lorenzo con su esposa. Activistas en favor de los derechos de los enfermos mentales en México, Landeros y González conocieron fortuitamente la tragedia del ex Mayor a través de Armando Valladares, un ex preso político que pasó 23 años en las cárceles cubanas acusado de “terrorismo y contrarrevolución”.
El primer viaje de las mexicanas fue en octubre de 1992, tres meses antes del rescate. Llevaron cartas y un video de Orestes. Aquel primer contacto fue quizás el más peligroso. Las mujeres buscaban el número exacto del departamento de la familia en la céntrica zona habanera del Vedado cuando apareció la Policía. “Estaban agresivos, querían saber qué hacíamos allí, me salvó una credencial de un Congreso de Psiquiatría que se celebraba esos días en La Habana y que yo llevaba bien visible”, relata la activista Landeros.
Por aquel entonces Lorenzo ya tenía un avión. Elena Amos, una potentada cubano-americana ferozmente anticastrista, compró el viejo Cessna en 30 mil dólares y lo donó a la Fundación Valladares para la causa del ex Mayor.
Los acontecimientos se precipitaron el 10 de diciembre. Ese día Landeros recibió un fax de Lorenzo pidiendo una reunión urgente en Monterrey. Por la noche el piloto desplegó un mapa de Cuba ante Valladares, Amos, Arriaga y las dos mujeres mexicanas. “Me voy a buscar a mi familia”, les dijo.
Lorenzo escribió entonces una muy detallada carta a su mujer explicando la operación de rescate. Todo a través de claves y contraseñas. Por ejemplo, si Vicky aceptaba el plan debía confirmárselo luego en conversación telefónica con la frase: “Ore, tu papá está un poco delgado, pero bien”. La talla de zapatos de los niños -cinco y medio y seis y medio- indicaría la hora de la salida.
Virginia González fue expresamente a La Habana el 16 de diciembre para entregar a Vicky la carta

Sólo restaba definir el día D. El 18 de diciembre, momentos después de retornar a México, Virginia recibió una sorpresiva llamada de Lorenzo . “Mañana es el día”, dijo. Usando otro teléfono se comunicó con Vicky en La Habana. “Me daba nervios que ella no entendiera bien y él hiciera ese peligroso viaje para nada”, cuenta ahora Virginia.
Pero María Victoria se aseguró de entender el código.

Esperaron en las cercanías de la costa unas cuatro horas mientras los niños preguntaban una y otra vez qué hacían en un sitio tan apartado. Hasta que escucharon el motor de un avión. “Es su papá”, les dijo mientras los tomaba de las manos. “Viene a buscarnos”.
En el justo momento en que Orestes Lorenzo se adentraba en el mar con la vista de La Habana a su izquierda un poderoso impulso lo venció. Gritó con una potencia que debió ser similar a la que emplea ahora a través del teléfono: “¡Me los llevé, cojones, hijos de ****, me los llevé!”. Anochecía y la avioneta volaba tan pegado al mar que el salitre empañó casi totalmente los cristales de la cabina, haciendo muy difícil la visibilidad.
En una casa de la Ciudad de México eran alrededor de las seis de la tarde cuando sonó el teléfono. Azul Landeros salió disparada hacia el aparato Al otro lado de la línea ya Vicky gritaba emocionada: “¡Somos nosotros, somos libres, somos libres!”. Aquella casa se convirtió en un manicomio.
El viejo Cessna 310 aterrizó en la misma pista de Cayo Marathon una hora y cuarenta minutos después del despegue…era como si se hubiera roto la línea del tiempo, como si nos hubiéramos dejado de ver ayer”.

Relato tomado de Recordando la heroicidad del piloto Orestes Lorenzo. Autor. Roberto Cespedes.


ANIVERSARIO DE LA MASACRE COMETIDA CONTRA LOS PRESOS POLÍTICOS EN LAS TAPIADAS DE BONIATO

El 1ro de septiembre de 1975 un grupo de presos politicos encerrados en la terrible carcel de maxima seguridad de Boniato, en la region oriental de Cuba, fuimos salvajemente agredidos por las fuerzas represivas del regimen castro comunista. Y esto solo por pedir asistencia medica para un recluso.

Todo comenzó el 31 de agosto. Llevabamos 5 años en celdas de castigo, semi desnudos, sin ver la luz del sol, sin asistencia medica, sin correspondencia. Como unico alimento nos daban  un poco de harina de maiz sancochada en el almuerzo y un plato de macarrones blancos en la comida. Todo ese tiempo lo habiamos pasado en ropa interior, casi desnudos, en protesta por el mal trato que nos daban.

Nuestra situacion no podia ser peor. De pronto oimos a un hermano nuestro gritando desesperado para que lo llevaran a la enfermeria pues tenia un dolor de muela terrible y la boca podrida, llena de humor. Pero los guardias, lejos de brindarle asistencia medica se burlaban del preso insultandolo y gritandole que se pudriera. Entonces el recluso comenzó a golpear la plancha de hierro que servia la puerta para que vinieran a curarlo. Al ver que  no venia nadie los demas presos comenzamos a gritar tambien pidiendo hablar con el oficial de turno. Al fin, al cabo de 2 horas se aparecio el Jefe de Orden Interior, conocido por Omar, pero solo para decirle que no lo sacarian al dentista hasta por la mañana.

Paso el resto de la noche y a las 9 de la mañana vinieron los guardias pero, en vez de llevarse al recluso al medico abrieron las puertas de nuestras celdas y nos dijeron que salieramos que nos iban a dar 2 horas de patio. Aquello nos sorprendio y, conociendo sus metodos, pensamos que aquello era una trampa por lo que salimos, era obligado, pero entonces nos sentamos en el suelo esperando a ver lo que sucedia. No pasaron 20 minutos cuando nos mandaron a entrar. Entramos pero no sin insistir con los guardias que sacaran el recluso al dentista. Entonces en forma chantajista y prepotente, el Jefe de Orden Interior  dijo que si el preso queria asistencia medica tenia que vestirse. Este  le contestó que en el hospital se podia estar en pijama por lo que si le traian uno se resolvia el asunto. El oficial le dijo que no, y viro la espalda. El preso volvio a golpear la puerta pidiendo ayuda y el resto de los presos comenzamos tambien a gritar y a hacer bulla para que lo atendieran.

No pasaron 5 minutos cuando un batallon de esbirros entro al edificio provistos de palos, cabillas y armas de fuego disparando y dando golpes a diestra y siniestra. Aquello fue una verdadera masacre. Mas de 37 reclusos heridos de balas mientras que uno murio. Se llamaba Gerardo Gonzalez a quien le deciamos  “Hermano de la Fe” por sus creencias religiosas y su amor al projimo. Tan profundas eran sus convicciones religiosas que mientras le disparaban gritaba: “perdonalos, Dios mio, que no saben lo que hacen”. Hubo tambien dos heridos de gravedad: Enrique Diaz Correa y Evelio Hernandez.

Pero la situacion no quedo ahi. Nos trasladaron para el edificio donde estaban los delincuentes comunes sin tratar las heridas que nos habian ocasionado, pues para ello, seguian diciendo, teniamos que vestirnos.  Yo mismo tenia una herida de bala en una pierna cuyo orificio de salida se habia infectado produciendome un dolor terrible. Pero contrario a lo que esperaban, los comunes, lejos de hacernos la vida imposible como pensaban los carceleros, nos respetaron, nos admiraron y, lo peor para las autoridades del penal, nos proporcionaron de sus alimentos, de sus ropas y hasta nos curaron las heridas como pudieron. Pero ahi tampoco duramos mucho. Al entrar los carceleros en el pabellon y ver lo bien que nos trataban los comunes nos sacaron nuevamente de ese lugar y nos devolvieron para las celdas tapiadas donde estabamos anteriormente.

En esa situacion infrahumana nos tuvieron 7 años y 7 meses. Esto es un gran mentis a la propaganda de los Castro de que en Cuba no se tortura a los presos.

Carlos M. Calvo, 15 años en las carceles politicas cubanas.
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Debate

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    1. crismll dice

      Gracias Esther, hemos añadido la posibilidad de suscripción por e-mail. Lo encontrarás en la barra de la derecha, abajo del todo. Muchas gracias por la sugerencia.

      1. maricarmen dice

        esos hermanos castro son unos ditadores y unos asesinos secreen los dueños de cuba yo nomepuedo esplicar como los cubanos aguantan tanto libertad para oscar biscet y para todos los presos politicos de cuba

  1. Además del llamamiento de ASOPAZCO, hay una convocatoria para una Marcha Mundial en apoyo a Reina Luisa Tamayo y su familia, a través de un evento en Facebook, el cual recibí de Esther Araira. La fecha tentativa es el 12 de septiembre. Se pensó originalmente el día 11, pero ese es el aniversario de los Torres Gemelas en New York.

    Por favor, traten de organizar actos de apoyo en sus ciudades respectivas, y nos informan a Pedro López: lpedro152@yahoo.com y Esther Abraira: estherama@hotmail.com y Gonzalo Fernández: gfernandez@nc.rr.com

    Saludos cubanos, Gonzalo (Chalo)

    From: “Facebook”
    To:
    Sent: Thursday, August 12, 2010 10:15 PM
    Subject: Calendar item for Marcha Mundial por Reina Luisa Tamayo

    http://www.facebook.com/event.php?eid=144243028929813
    —-
    Esta es una Campaña de Solidaridad, lanzada por la Asociación para la Paz Continental (ASOPAZCO, http://asopazco.wordpress.com/ ) en favor de Reina
    Luisa Tamayo Danger (Sra. Dignidad), madre del mártir cubano Orlando Zapata Tamayo, quien desde la muerte de su hijo ha sido y sigue siendo víctima de numerosos y descabellados atropellos por parte de los hermanos Castro y sus secuaces esbirros.
    Por favor, difundir la imagen adjunta por cuanto medio de comunicación les sea posible.
    Muchas gracias,
    Por Cuba en el Cono Sur.
    Declaraciones de Reina Luisa Tamayo Danger:

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