Embajadora en el infierno.

Murió Albertina O’Farrill de la Campa Causa 204 / 1965 Marquesa de Montoro, Ex -embajadora  de Cuba en Portugal,Ciudadana de Cuba  En el momento de ser encarcelada tenía 40 años de edad.Acusada de proteger a los enemigos de la revolución o lo que es lo mismo : alta traición  ( tomado de lo descrito en su causa )

Tras un juicio que duró catorce horas fue condenada a treinta años de prisión. Albertina me contó esto y muchas cosas más de su vida, para mi libro “Son de Cuba “que recogía la historia de un grupo de cubanas exprisioneras políticas con experiencias increíbles, heroicas , de extremada dureza y a mi entender  quizas relegadas a un segundo plano por el presidio historico de  los hombres de manera un tanto injusta.

Con ella estaban ,por   aquellos  días en  que nos reunimos para escribir sobre sus años de prisión  :Polita Grau , ya muy enferma, Clara Berta Cantón, Isabel Rodriguez , Cary Roque, Cristina Cabezas, y Carmina Trueba ,  las llamadas “muchachitas todas ellas formando parte de la historia admirable del presidio político histórico de mujeres ,al que he admirado desde siempre.

Me contaron que Albertina ayudo a mas de mil personas a asilarse

¡Como no hacerlo ! me contó Albertina , necesitaban mi ayuda pues casi todos estaban condenados a muerte o a largas condenas si hubieran sido detenidos Ayude a asilarse a distintas personas hasta el mismo día en que fui detenida.

Cumlí una condena de catorce años , y dos mas en la “cárcel grande ” pues no me permitían partir para el exilio.

Después de una muy larga charla con anécdotas de la prisión , algunas incluso divertidas , Albertina me comento :

Hija, la historia no puede borrarse de un plumazo , después de tantas cosas pasadas ¿ que voy a portar de nuevo ? prefiero quedarme a un lado en cuanto a la actual política de Cuba, aunque me gustaría que se conociera  un poco mas de nuestra historia, que el presidio de mujeres fuera conocido fuera de nuestro circulo social, que la voz de Cuba , contada a través de nuestra propias vivencias , de nuestra experiencia, estuviera mas presente porque aquello fue de verdad muy duro…y es verdad que ha veces me he sentido un tanto desilusionada, pero nunca relegada dentro de este interminable  y doloroso exilio.

Descanse en paz mi admirada Albertina en la seguridad de que su voz quedara para siempre como el testimonio de una mujer ejemplar, cuyo sacrificio por la libertad de Cuba ,no puede ni debe caer en el olvido.

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