Rivero Caro.

FALLECIÓ EN WASHINGTON D.C. EMILIO ADOLFO RIVERO CARO

COMITE INTERNACIONAL DE EX-PRESOS POLITICOS CUBANOS

NOTA DE DOLOR por la noticia de la muerte en Washington, DC. de nuestro hermano del Presidio Político Cubano Emilio Adolfo Rivero Caro un ser humano excepcional.
Era hermano del periodista Adolfo Rivero Caro, quien falleció en mayo de 2011

Emilio Adolfo Rivero Caro.

CAYÓ OTRO ROBLE

Como dijo alguien: Cayó otro roble.
Efectivamente, otro roble que cae, y del tronco bien robusto. Su partida dejó un gran vacío entre los luchadores por la libertad y la democracia de Cuba.
Pero, debido a que otros se han referido a su gran patriotismo, a su preparación intelectual y su ejemplo a seguir en prisión, yo me referiré solamente a su gran valor personal y patriótico.
Emilio Adolfo Rivero Caro fue de los muy pocos que plantaron al trabajo forzado en Isla de Pinos. Es más, fue el segundo, conjuntamente con Alfredo Izaguirre Rivas que no trabajaron ni un solo día. Cuando nos mandaron a hacer fila en la planta baja de la Circular Uno para sacarnos a trabajar pudimos ver a dos figuras queridas que se apartaban del resto de los presos para decirle al Jefe de Orden Interior: Nosotros no trabajamos por la fuerza.
Lo que les hicieron por dicha negativa fue espantoso, pero sería demasiado largo para poder contarlo en tan poco espacio.
Solo diré que los sacaron de la circular, los metieron en una zanja del alcantarillado llamada “la Mojonera” y después de muchos golpes, planazos y bayonetazos, sin doblegar su espíritu combativo, fueron aislados en calabozos de castigo por espacio de dos años hasta que se los llevaron, conjuntamente con otros que más tarde plantaron y más de cien dirigentes y presos “conflictivos”, para la prisión de La Cabaña.
En paz descansa, nuestro querido Emilio Adolfo, tu paso por la vida no fue en vano. Mi más sentido pésame a su hija Irma, sobrinos y demás familiares.
Israel Abreu,
preso número 30026.
New Jersey, 17 de enero de 2016
SUS CENIZAS FUERON ESPARCIDAS EN EL RIO POTOMAC
Sus familiares pudieron por fin, cumplir su último deseo

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Rivero Caro.

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