LA BOTELLA DE LA INFILTRACIÓN

Esteban_Fern_ndez

 

                                por Esteban Fernández  

 

 

 

 El otro día  alguien dijo: “Estoy de los más intranquilo porque un tal García del Departamento de la Policía de Los Ángeles me dejó una tarjeta en la puerta de mi casa y dice que quiere hablar conmigo urgentemente, no sé si debo llevar un abogado a la reunión”…

  Y otro le contesta: “¿Exactamente por qué estás preocupado, robaste un banco, estás traficando cocaína, mataste a alguien, cometiste algún delito?” “No, chico nada de eso, tu sabes que yo no mato ni a una mosca”. “Entonces ¿Por qué estás tan abrumado?” Al final lo que quería el oficial era una cooperación económica para la institución policiaca.

 Lo mismo, pero en mayor cuantía, pasa con los opositores internos en Cuba. A cada rato se forma una algarabía en el exilio porque destaparon a un supuesto espía dentro de las filas de los discrepantes pacíficos. En primer lugar no son espías, ni agentes, ni coroneles, son simplemente aspirantes a chivatos. Y los disidentes no se preocupan mucho por eso porque no están rompiendo ninguna ley ni  cometiendo delito alguno.

 Y entonces ¿Qué descubren esos “grandes y peligrosos topos infiltrados”? Nada, porque no hay nada que descubrir. Todos los que se salen del closet castrista son simplemente elementos guaricandilla y pelagatos de quinta categoría. El verdadero jefe de la “Sección 21” que está al frente de abusados y abusadores es el Coronel  Ernesto Samper. Ese es el lobo feroz, que a veces puede actuar como un corderito, y está dirigiendo a cientos de perritos callejeros y satos. Su principal labor es burlarse y orinarse de la risa. 

 Permítanme decirles que si en La Habana y en Santiago de Cuba estuvieran sonando las bombas a diario y hubieran ajusticiado simplemente a un par de capitanes de las Fuerzas Armadas entonces si  cuelan en todas partes a medio Ministerio del Interior y comienzan a dar paredón a tutiplén y llueven las condenas a 30 años de prisión. 

¿Ustedes no saben que cuando el alzamiento del “Pipero” en las lomas aledañas a Güines  alguien delató hasta a quienes les habían dado dos aspirinas a los guerrilleros y muchos patriotas de mi pueblo cayeron presos y cumplieron largos años de cárcel? Hasta una magnifica enfermera, llamada Olga Marrero, la refundieron en una ergástula. Pregúntenles a las ex presas cubanas por ella. Y de paso fusilaron a Filiberto Coto Gómez alias “El Pipero”. Esa si era una infiltración de arranca pescuezos. La penetración actual parece una coña y más bien es para consumo externo y mantenernos entretenidos en algo.

 Durante los años 60’s gracias a chivatazos acabaron a sangre y fuego con el “Movimiento Revolucionario del Pueblo”, con el M.R.R. con el 30 de Noviembre y con el resto de las organizaciones verdaderamente combativas. Ahí si que los infiltrados causaron sangre, dolor y millones de lágrimas vertidas por madres cubanas.

El peor de los verdaderos infiltrados fue Alberto Delgado Delgado “El Hombre de Maisinicú”. Según mi buen amigo Enrique Encinosa: El balance siniestro de la misión de este desmadrado infiltrado castrista  fue el siguiente: más de treinta guerrilleros fueron llevados a juicio en La Habana, dieciocho hombres -entre ellos Amador Acosta, y una mujer, Zoila Aguila Almeida (La Niña de Placetas)-  fueron sentenciados a largas condenas carcelarias, doce hombres incluyendo a los Comandantes Maro Borges y Julio Emilio Carretero, fueron condenados a morir fusilados.

 Pero hoy en día al que de verdad quieren destruir -sin ningún aspaviento-  no necesitan videos ni “agentes encubiertos” sino que lo hacen añicos por una simple sospecha.  Todo lo demás es una pantomima. Unos dicen que “muy bien montada” otros piensan que es una burda  patraña. Lo cierto es que allí tanto los chivatos como los chivateados están siendo simplemente manipulados. Y reciben migajas, chantajes y abusos de la tiranía y fulas de los confiados exiliados.  

 Y del lado de acá pasa parecido, hubo una época de beligerancia guerrera  donde hasta “Panchito” Ávila el jefe militar de Alpha 66 era un agente doble ¿Hoy a quienes y para qué van a infiltrar? A los que participaron en esa lucha titánica todavía les queda la paranoia y cuando hablan por teléfono dicen cosas como: “Cuidado porque el F.B.I. y los segurosos quizás nos estén escuchando”  Y hasta pena da decirles: ‘Sí, tienen razón no deben enterarse de que este fin de semana vamos a jugar dominó”…

¿Saben exactamente para que les sirven los disidentes a los verdaderos agentes castristas? Simplemente de entrenamiento, de pushing bag y de hazmerreír… Y lo hacen también “por costumbre” porque allí vigilan a todo el mundo, hasta a los generales y ministros.

Precisamente ayer alguien dijo: “Ya le deben tener colado a Yoani Sánchez algún testaferro del MININT  en 14 y medio”. Y otro le contestó: ‘Bueno a eso tú le llamas “infiltración” yo le llamo una “botella”… Y subiendo la parada arremetió preguntando: “¿Tu nunca te has puesto a pensar que a lo mejor la botellera es ella misma?”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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