García Márquez y Cuba.

Por pazmnieto
el 20/04/14
Ya, ya se que lo que toca es apuntarse al carro de las alabanzas en la muerte del Nobel García Márquez, pero se da la circunstancia de que este hombre estuvo muy presente en los tiempos del cólera en Cuba, aquellos en que las cárceles cubanas estaban llenas de presos políticos, el oscurantismo no se disipaba de la Isla y los que nos peleábamos por las libertades y los derechos de los cubanos éramos simplemente “apestados”,  sin merecer ni un átomo de interés en nuestras denuncias..
García Márquez era ya “El Gabo”, rebautizado por el mandamás de Cuba, que a su vez respondía al apodo del escritor servil como “El Grande”.
Gabo y El Grande se divertían en interminables charlas entre cigarro y cigarro, cimentando una inquebrantable amistad sobre la brutalidad de un régimen que desprecia los derechos fundamentales y las libertades de su pueblo. No era esto sin duda, lo que importaba al escritor, porque ante las múltiples peticiones de mediación para paliar el sufrimiento de los presos políticos cubanos, siempre manifestó su indiferencia cuando no su real complicidad .
Cuenta Valladares que el Nobel NUNCA se sumó a la campaña internacional por su libertad. Yo confirmo que eso es cierto, porque yo misma fui firmante de alguna de esas peticiones a favor de la mediación del Gabo en su caso, y en de algunos presos de origen español en cárceles cubanas, recibiendo siempre la callada por respuesta.
No puedo, porque no tengo su autorización, mostrar la carta de García Márquez a un insigne político español que le había rogado pidiera a Castro la libertad de un preso, con mas de 15 años de reclusión, en penosas circunstancias. Tan vergonzosa fue la respuesta, que el político, admirador hasta ese día del escritor, tornó su admiración en desprecio eterno sobre la persona del autor del realismo mágico.
Cuanto más grande se hacía el escritor, más evidente era su servilismo hacia el castrismo. Incluso, cuando se comentó hace algunos años, que Gabo estaba perdiendo la memoria, el inventor de Macondo se manifestaba sin ningún atisbo de amnesia, amigo eterno del amo de Cuba.
García Márquez mereció seguramente la fama y la gloria como escritor, pero se mantuvo siempre alejado de la justicia y esto no le convierte en el gran hombre que quieren mostrarnos en la hora de su muerte .
Muchos son los que sometieron su dignidad y su conciencia para gozar del sosiego que proporciona sumarse a la mayoría complaciente. Sin embargo, gozar de esa tranquilidad te aleja de la libertad necesaria para proclamar la verdad.
Y la verdad en el caso de Gabo es que se alineó con el tirano, militó en las filas de los que oprimen y cercenan las libertades y esto es incompatible con todo sentimiento humanitario.
No comprendo como puede mantenerse una relación muy cordial , desterrando los temas políticos, ( según cuenta Carlos Alberto Montaner en su articulo sobre García Márquez en Libertad Digital ) con aquel a quien le regalaban presos como el premio grande de esa Tómbola macabra de una revolución de pesadilla .
Cuanto más se agranda su leyenda literaria, más se empobrece su humanidad.
¿Debe ser recordado entre los grandes hombres?
Para todos aquellos que desean la libertad de Cuba : NO.

 

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