Oposición de lentejuelas y canutillos.

MARIADELCARMENCARROFOTOBUENA

 

(12-5-13-1:30PM)

 

Por: Lic. María del Carmen Carro

Si a alguien se le hubiese ocurrido hace un poco más de diez años decirme que la Oposición es de brillos, adornada con lentejuelas que solo sirven para adornar un poco, sin dudas que me hubiera ofendido muchísimo. El Movimiento Opositor Interno dentro de Cuba, sus activistas, los periodistas independientes, arrojados a los sacrificios y las desgracias inimaginables para muchos y para Fidel Castro el –“Ejercito fantasmagórico”.- así, lo calificó en la Prensa escrita y televisiva. Los opositores llegaron a conformar una nueva familia para mí. En ellos encontré el alivio a mis penurias y las sonrisas que me faltaban cada día.

-¿Quién me iba a escuchar por aquellos años, si los vecinos me veían como un ser extraterrestre? Y no solo los vecinos, algunos de la familia también evitaban hasta saludarme. Los opositores por aquellos años de la década de los 90 y comienzos del 2000 permanecíamos en un trajín constante. De la misma forma mantuvieron los diferentes grupos a los gendarmes de la Seguridad. –trajinados.

En muchas ocasiones nos decían.- ¿Es que ustedes no duermen?

En mis nuevos amigos empeñados en llamarnos- hermanos-, encontré el hombro donde llorar, la compañía en un momento de mucha persecución. Compartimos el hambre, la sed, y juntos nos reíamos de lo que nos salía mal y hasta ridículo.

En una oportunidad alguien muy sacrificado y el que había dejado sus huellas en cada calabozo de la Habana y más allá de la Capital durante una entrevista que le realizaba concluyó con un ¡Abajo Fidel! y en su entusiasmo prosiguió-¡Abajo la Ley de Ajuste Cubano! Era la consigna más repetida por aquellos días por el Régimen castrista. Él, como todos teníamos que estar sometidos a las repeticiones castristas y sin admirarlo, ni quererlo formaban parte de nuestra vida cotidiana.

Como le decía Carlos Alberto Domínguez (ya fallecido) a los gendarmes cuando lo llevaban a interrogatorio.- “Nosotros somos capaces de escucharlos a ustedes día, tarde y noche y a cambio y demostrando su intolerancia ustedes no resisten que digamos-¡Vivan los derechos humanos! Y si decimos.- ¡Abajo la dictadura!, nos cuesta un tiempo en los calabozos”.

Recuerdo en uno de aquellos días en que te sacaban de la casa para fumigar y la Presidenta del CDR, gritaba como una loca desde el portal.- Fumigación…Fumigación

-“Ahí yo no entro”,- le replicó al fumigador. “A esa la acusó El Comandante personalmente”.- dijo la señora que en más de una ocasión me miraba como a un ser sobrenatural.

Si nos tropezábamos en la panadería, yo veía como se retiraba con disimulo. He llegado a pensar que no sentía odios, ni rencores por mí, solo que se le acababa el jueguito y la venta de –“cositas” que la hija traía del trabajo. Si se giraban para ella – entonces todo se acabó.

Y en ese entrar y salir diario de opositores de mi casa, no había un solo vecino que pasara cerca de la reja del portal y no metiera la cabeza para adentro. –Allí, estábamos los infectados por el anticastrismo.

Recuerdo un día que Orlando Zapata Tamayo, se aproximaba hacia mí y ya cerca del portal me dijo en alta voz-“Viva el Movimiento 24 de febrero”. El venía acompañado de varios opositores de esa agrupación. Los vecinos que estaban sentados en sus portales de inmediato se escondieron.-“Están locos’.- decían casi entre risas y asustados.

Y así, en ese pasar sustos y móntate junto en un patrullero y aguántame mi cartera que me llevan para la Estación de policías, se va creando entre los opositores una gran amistad. Ellos, conocen el día a día por los derechos humanos dentro de Isla que otros ignoran.

Esa Oposición andaba pobre. Biscet con su camisa azul y sus zapatos raídos. Marcel Valenzuela en su Finca, cuidando de sus animales que le robaban más que a ningún otro. Lleno de sudor se le veía en –La Finca El Valle, donde se desarrolló la primera escuela de desobediencia civil dirigida por Biscet. Todos muy pobres, quizás hasta desaliñados. No había tiempo para más. Aquella Oposición si brilló. Brilló por la dignidad cubana. Con luz propia.

Por eso, decir que la Oposición actual o parte de este Ejército que de fantasmagórico nada tiene, asusta, nos preocupa y en ocasiones por sus –raras – expectativas de hacer anticastrismo, muchos la aprecian poco auténtica. Se presenta como un grupo acompañado por lentejuelas y ensartados como los canutillos. Los canutillos son muy difíciles de ensartar. Las lentejuelas dan brillo y una tela por poco que tenga de valor su tejido se ve bella con esta comparsa de adornos que brillan, pero al final se desprenden con facilidad.

La nueva característica que ha primado en este año 2013 que ya se nos va, es la disidencia bautizada como el –disintur-, poco ha dejado tras su paso. Y sin que se ofendan los que les tengo cariño, como Antúnez, no nos han dejado –nada-.¿Por qué y para qué se pasean por EEUU. Si aquí existe un exilio desde hace más de sesenta años que todo y lo que muchos desconocemos ya lo ha enseñado? Ya se conoce que en Cuba hay un par de hermanos que lo controlan todo y que conforman un Ejército – especial- (especialistas en aplicar la represión).

No nos hacen falta estos viajeros que restriegan a su paso. “Nosotros no nos quedamos. Nosotros regresamos”

Regresan porque les permiten regresar y al regresar sus pertenecías muchas o pocas están ahí esperando por ellos. Sin problemas. Nadie les va a decir.- Mira tu casa ya la entregamos a otro ciudadano. -¿O para donde irás a vivir?

Y para quedarse hay que tener mucho, pero mucho coraje. Aquí hay que trabajar y muy duro. Día, tarde y noche. Nada de cuentos y boberías y como dice alguien a quien respeto: “Aquí la política es part-time.”

Y acostumbrarte a la condición de –desterrado y paseítos de aquí para allá-nada. Años que parecen siglos sin ver a la familia. Respóndanme y de corazón. -¿Quién tiene más valor?

-¿Y mientras nuestro pueblo languidece, está hambriento y sin aspiraciones a días de Navidad que nos muestran los del turismo disidente?

Y algunos defensores de derechos humanos-¿qué hacen? Pasean por Miami. –O son las mulas de la Oposición Interna, como escuché a alguien decir en un Supermarket. Entran y salen de Cuba. Llevan…llevan… y disculpen que repita lo de mulas. Alguien ya también los bautizó como los famosos –“disi-mulas”. Miami los recibe. De Miami se llevan… ¿Y algún leguleyo que estoy segura van a salir al paso me puede responder-¿Si es así como se fabrica la democracia y la Libertad de Cuba?

Las lentejuelas y los canutillos brillan; tienen un mensaje especial, pero se desprenden con mucha facilidad. Al primer movimiento se desprenden. Y vas con una prenda que deja y va tirando su brillo y armonía en el tejido. ¿Habrá que ensartar de nuevo estas lentejuelas que se han desprendido con tanta facilidad o las dejamos que se queden en el lugar por donde entraron, en las rendijas que encontraron?

Pobre mi Patria querida. Pobre mi Cuba, que como dijo Martí debe ir como la navecilla elegante que surque los mares de América.

 

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