El recuerdo secuestrado.

        Por: Julio César Gálvez.

 

 En Europa los pueblos festejan sus días nacionales y elogian a sus monarquías con sus reyes, princesas y casas reales. En América celebran el día de su independencia, lograda a base de sufrimientos, sangre y fuego, de aquellos que los sometieron y sojuzgaron como colonias durante cientos de años; pero a los cubanos, por decreto oficial, desde hace más de 50 años nos cambiaron la fecha del día de la instauración de la República.

Se considera que la República de Cuba comenzó a tener vida el 20 de mayo de 1902, cuando por primera vez se izó la bandera de la estrella solitaria en la fortaleza de Los Tres Reyes del Morro, a la entrada de la bahía de La Habana, mientras en el ¨ Salón del Trono ¨  del Palacio de Gobierno, hoy Palacio de los Capitanes Generales, frente a la Plaza de Armas, centro de la vida oficial del país, durante la época colonial, don Tomás  Estrada Palma juraba su cargo como el primer presidente electo mediante el voto popular, libre y democrático de la Mayor de las Antillas.

En la ceremonia de juramentación  don Tomás Estrada Palma estuvo acompañado del vicepresidente electo, Luis Estévez Romero y se llevó a cabo pasadas las 12 del día, ante la presencia de Máximo Gómez, General en Jefe del Ejército Libertador y del General Leonardo Wood, gobernador militar estadounidense de la isla, quienes momentos antes habían realizado el traspaso oficial de mandos a manos de los cubanos.

Atrás quedaban los años de dominación española sobre la isla, tres guerras por lograr la independencia, la pérdida de valiosas vidas, la ocupación militar por tropas estadounidenses por algo más de dos años y múltiples contratiempos jurídicos y sociales que permitirían poder llegar al nacimiento de una nueva nación. La más joven del continente americano.

Las celebraciones y el júbilo de la población se extendió por más de una semana a todo lo largo y ancho de la isla, así dan fe y testimonio todos los medios informativos de la época. En 1903 el gobierno decretó que los 20 de mayo se celebraran como Fiesta Nacional para mantener vivos los principios democráticos de libertad, soberanía y justicia por la que tantos cubanos habían luchado y muerto por alcanzar la independencia de Cuba del dominio español.

Pero según comentan, la historia se repite una vez como tragedia y la otra como comedia, con la llegada al poder de la revolución verde oliva de enero de 1959, la historia de Cuba fue reacomodada a los intereses personales de Fidel Castro. Se encargaron de eliminar de los planes de estudio y de las conmemoraciones oficiales, no sólo el día de la instauración de la República; sino el 24 de febrero, fecha del inicio de la Guerra de Independencia; el 25 de diciembre, Día de Navidad ¡ y hasta el 6 de enero ¡ Día de Reyes, que lo trasladaron para el 26 de julio, en el colmo del cinismo en la distorsión de la verdad.

Se cumplen 111 años que de los labios del Generalísimo Máximo Gómez brotaran las palabras, roncas y emocionadas: ¡ Al fin hemos llegado ¡, mientras sus manos huesudas acogían la bandera nacional y dos lágrimas rodaban por sus mejillas.

 

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