Hipocresía oficial

    Por: Julio César Gálvez.

El régimen  cubano trata por todos los medios de lograr un acercamiento

con el gobierno de los Estados Unidos. La lucha por los dólares que
les permita seguir al mando del país es lo que más les interesa a los
Castro. No importa que para ello tengan que dar marcha atrás a sus ”
convicciones revolucionarias ”  Eusebio Leal Splenger, es el nuevo
actor principal de la comedia puesta en cartelera, cuyo tema trata
sobre el monumento al Maine.
El citado monumento al Maine en el malecón habanero, a pocas cuadras
del edificio donde se encuentra la sede de la Sección de Interesés de
los Estados Unidos en la Habana, está siendo sometido a una
restauración por obreros de la Oficina del Historiador de la Ciudad de
la Habana, que dirige Eusebio Leal.
El monumento, construido en 1926 durante el primer mandato
presidencial del general Gerardo Machado, fue erigido en honor de los
tripulantes del acorazado estadounidense, quienes fallecieron durante
la exploxión ocurrida el 15 de febrero de 1898 cuando el buque se
encontraba anclado en la Bahía de la Habana, y que fuera el detonante
para la entrada de Estados Unidos en la guerra que los cubanos
sostenían contra España por la independencia de la isla.
La restauración del emblemático monumento por parte del régimen
cubano, algo necesario por el estado de deterioro que presenta el
mismo, forma parte de una campaña que pretende causar buena impresión
en Washington, tras ser decapitada el 18 de julio de 1961 el águila
imperial que culminaba las dos imponentes columnas que se levantan
majestuosas en el malecón habanero, mientras en su base se empotraba
una placa, con las palabras: ” A las víctimas de El Maine que fueron
sacrificadas por la voracidad imperialista en su afán de apoderarse de
la Isla de Cuba “, por órdenes expresas de Fidel Castro.
Eran tiempos de extensos discursos y concentraciones populista en la
isla y los enardecidos milicianos contemplaron con gritos de alegría
como los pedazos que yacían en medio del pavimento. Nunca se ha podido
conocer quien recuperó la cabeza de la destronada águila, que hoy en
día corona un salón de conferencias de la Sección de Interesés de
Estados Unidos en Cuba, mientras que el resto está en manos del Museo
de la Ciudad de la Habana, cuyo director pretende utilizar como punto
de entendimiento con el presidente de los Estados Unidos.
En declaraciones a la prensa extranjera acreditada en la isla, Eusebio
Leal, señaló: ” Sería una buena ocasión para la visita amistosa de un
presidente estadounidense ”
La anterior águila que coronaba el monumento fue derribada por un
ciclón que azotara la Habana en 1932 y se encuentra en los jardines
del la casa del jefe de la misión diplomática estadounidense en la
Habana.
Durante la entrevista que le realizara la AP el historiador de Ciudad
de la Habana,  señaló el verdadero motivo de la restauración  en sus
palabras: ” Me gustaría que fuera el presidente Obama quien lo hiciera
”  Parodiando al poeta español a la nomenklatura cubana solo les
interesa ” verdes, que te quiero verde

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