A RITMO DE WILLY CHIRINO Y AL COMPÁS DE BALSEROS EN REBELIÓN.

 

Por: Lic. Maria del Carmen Carro (Especial para Nuevo Acción) 

1994. Fueron los balseros de este éxodo masivo, quienes recordaron que Willy Chirino los acompañaba. Y que se escuchó.

Imágenes que jamás se borrarán de los recuerdos de los que fuimos testigos de aquel éxodo masivo. Desde las costas, vimos partir a familiares, amigos, vecinos, en fin a compatriotas que en  endebles balsas se lanzaron al mar. Algunos con sus hijos muy pequeños, que partieron  bien apretados al pecho de sus madres.

-“Préstame unas tablas”.- me dijo, un grupo de vecinos  muy jóvenes. ¡El que no se tire ahora, se va a quedar aquí “embarcao”!

Les dejé hacer y les di todas las tablas que estaban en el patio de mi casa, les puse un aparador viejo, que pienso que para los coleccionistas de antigüedades, tendría gran valor. De esa forma –“a lo cubano”, ayudé a los que desesperados construían aquellas balsas. Era pleno periodo especial, los apagones, la falta de alimentos, todo conspiraba para salir de una vez de aquel infierno y los Castro lo sabían. Se abrió la válvula de escape y ocurrió uno de los éxodos más grandes y más terribles desde la llegada de Castro al poder.

Coincidió, también con unos días después del cumpleaños de Castro. Hoy casualmente, escribo a los 18 años de aquellos días y en un cumpleaños más del tirano que lanzó a tantas familias cubanas a tomar tan desesperada decisión.

De pronto, en la oscuridad de mi portal (por el apagón) una voz de un joven que cumplía condena en el Combinado del Este.- Profe.- -¿no tiene unas tablas? ¿Unas llantas de carro?-“Si no me voy rápido me devuelven para el Combinado del Este”, una de las prisiones de Mayor Rigor.

Camilo, ese es o era su nombre nunca más supe de él. Su madre lloraba y sufría porque según ella, el joven  si había llegado a Miami, pero perdió el contacto con su único hijo varón.

Ya había regalado todas mis tablas y decidí llevarlo a casa de mi hermana. Ella lo ayudó. Le dio colchas y alimentos. Fueron momentos de mucha tensión. Los Comités de Defensa, quedaron disfuncionales. Vecinos con balsas por todo el barrio. Recorridos a pie desde Guanabacoa hasta las costas de Cojimar. Algunos, los más afortunados llevaron sus balsas en algún transporte.

Los Castro, aprovecharon para montar a la fuerza a algunos líderes de la Oposición en balsas, como fue el caso de Raúl Fernández Hidalgo, quien dirigía el Movimiento Demócrata Cristiano de la Delegación de Guanabacoa. A la  población penal joven les daban apenas horas para que construyeran balsas o se incorporaran a algunas hechas por vecinos y familiares. Castro se deshizo de muchos jóvenes presos a los que les había aplicado la Ley de Peligrosidad.

Un amigo que vivía en la Playa de Bacarunao me dijo.-“Ven que desde el techo de mi casa, verás algo que a todos nos tiene que quedar grabado”.-Eran cientos y cientos de pequeñas balsas que partían desde las costas de Alamar, Celimar , Cojimar.  En fin de todas las costas de Cuba, pero por sobre todos las costas del Este de la capital habanera.

Madres abrazadas a sus hijos y llorando desde las costas. Todavía tengo vivos los recuerdos de lo fuerte que tuve que portarme para ayudar a sostener a mi tía, quien despedía mis primos. La niña de mi prima, solo tenia año y medio. Arianna, ese es su nombre.

Yo le supliqué. “es muy pequeña”. No  resiste. Y ella armándose de un valor “inenarrable” Me respondió.- “Prefiero morirme en el mar con mis dos hijitos a que sigan creciendo con hambre”.(Ya aquí en Miami, conoci que a mi prima le costó su salud mental.)

Así, la vimos alejarse. Días de desesperación para mi familia. Mi madre y mi tía la buscaban en los listados que habían colocado en la Iglesias de Cuba. En la Parroquia de mi pueblo Guanabacoa, todos los días se actualizaban los listados. Un buen  día la encontramos en el listado. Estaban en la Base de Guantánamo. Arianita enfermó en el mar y las autoridades de Estados Unidos la trasladaron para un Hospital en New York. Hoy, Arianita es una joven que terminó sus estudios en las Escuelas Publicas de la Florida,  habla el español con dificultad y conoci que viajó a Cuba cumplir una promesa y a hacerse “Santo”, porque su deber,- me dijo, – es con la Virgen que la protegió toda su travesía.

-¿Y que tiene que ver Willy Chirino en toda esta historia?

Es imposible hablar de los Balseros de 1994 y dejar las canciones de este artista que se escuchaba cada dos pasos en las costas cubanas! Nuestro día ya viene llegando!

Una generación de cubanos demostró que no importa la censura impuesta por el Régimen de Los Castro. Y la prueba contundente e irrefutable son las imágenes de la visita de Willy Chirino al Campamento USA  y las palabras del artista.

-¡Gústele a quien le guste! ¡Pésele a quien le pese!.-Y el coro era hasta le cielo, lleno de las lágrimas de aquellos balseros que desconocían cual sería su destino final.

NUESTRO DÍA YA VIENE LLEGANDO. Y TODO EL MUNDO LO ESTÁ ESPERANDO…

 

Leonardo Bernal, un balsero de Guanabacoa, quien partió desde las proximidades de la terraza de Cojimar, refirió: Bueno Willy Chirino, no cantó. “Cantamos nosotros, los Balseros”.

-“Cuando dijeron que venía Willy Chrino a cantarnos a la Base, no lo podíamos creer.” Había cercas que dividan reglamentariamente cada Campamento y el entusiasmo fue tal que se saltaban aquellas cercas de Campamento en Campamento y nadie lo pudo detener.

-“Eso fue tremendo cuando vimos a Willy Chrino allí”. Lo que recuerdo es que el coro era tan grande que la voz de Chirino desde donde yo estaba no la escuchaba. Fueron momentos muy emocionantes. Es así. Fue más que una Canción, un Himno.- finalizó Bernal, a quien escuchaba muy emocionado con los recuerdos de aquellos días, los que calificó de “Inolvidables”.

Afirma Bernal.-“Chirino, sorprendido decía.-“Y si yo estoy censurado en la Isla, como ustedes todos cantan mi canción.” Fue la voz del Pueblo. Es la voz del pueblo.

La canción se convirtió en Himno de Rebelión. Ni el propio Willy Chrino puede representarse lo que su canción movió, antes y después del éxodo masivo de 1994.

Rodeados en la Finca Baraguá , Sede del Partido Democrático 30 de Noviembre, recuerdo cuando la líder del grupo de Maritza Lugo salió en libertad de la Prisión de Mujeres de Manto Negro y en la Finca rodeada por las Tropas de la Seguridad, los opositores y periodistas independientes allí presentes cantamos a todos pecho la canción que termina. Guantánamo Libre. Gran Caimán…Libre…Cuba Libre.

La canción devino en un -Himno de Protesta-, en cada acto de la Oposición Interna de aquellos años.

…-Sigan cantando que después van a cantar en los calabozos.- advertían los gendarmes de la policía política. Y la canción de Chirino se escuchó hasta en las ergástulas de los Castro.

Si hoy a Chirino le dicen.-“Ya El Gobierno de Cuba no te censura y tus canciones se escucharán libremente”, Puede responder sin titubeos el artista…-Mi canción nunca la pudo prohibir nadie-. Mi canción fue un Himno de Rebelión bañado por el mar que guarda los restos de tantos y tantos cubanos en su intento por lograr la libertad, sin diálogos, sin ponerse de rodillas y sin súplicas que venden la Honra.”

Se puede fabricar un líder, se puede querer ser líder, pero mover voluntades, lágrimas y fuertes gritos de Libertad, ya lo hizo un cubano pinareño. Esperemos que la historia acabe de parir el líder que tanto necesitamos los cubanos.

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