Alguien tiene que contarlo…..

Causas:  (Asalto a la Embajada de Ecuador: 1ra de 2 partes.)

Esta es una de las “historias contra la tiranía” que menos se conoce en Cuba; y eso ha sido por el hermetismo con el que el gobierno actuó durante y después del hecho. Fue un suceso escandaloso, internacional y que involucró a militares, ex militares, un adolescente asesinado y decenas de heridos. El asalto a la Embajada del Ecuador ha quedado bien guardado en los archivos del régimen castrita. Poco o nada se ha hablado de lo acontecido aquel 14 de febrero de 1981, en la sede diplomática ecuatoriana, cuando un grupo de 15 cubanos ( hombre, mujeres y niños) lograron penetrar en el recinto ubicado en la barriada de Miramar, alrededor del mediodía. 
Fue un plan proyectado por ex militares bien entrenados en el mismo sistema que ahora enfrentaban y ridiculizaban . Un plan elaborado minuciosamente  que se desarrolló con eficacia. 
El grupo, bajo las órdenes de Rómulo Delgado Fernández, su hermano Pascual Ovidio Delgado Fernández y Rolando Pérez Camejo se dividió en tres partes a la hora del asalto. Una vanguardia guiada por Rodolfo (Rudy) Fernández, una retaguardia dirigida por Ovidio y el grupo compuesto por mujeres y niños quedó en el centro; guiar esta parte le correspondió a Rolando Pérez Camejo. En total 15 personas: 3 hombres, 3 mujeres y 9 menores de edad.
Después de confirmar la distancia y todo lo anteriormente concebido durante meses, los hombres y la cuadrilla de esposas e hijos decididos a escapar de la isla, esperaron que todo el personal diplomático entrara en el edificio para iniciar la acción.  
Comenzaron desarmando a las 2 postas que cuidaban la Embajada. Le tomaron el tiempo a los jóvenes militares de guardia ese día y sin causar daño los inmovilizaron, quitándoles los fusiles AK-M y las pistolas Makarov que cada uno de ellos portaba. Fue una acción comando operada por antiguos militares enfrentados resueltamente al sistema que los entrenó. Militares inconformes como los que puede haber ahora mismo dentro de los cuarteles de toda Cuba..
Una vez neutralizados los “gariteros” de turno, los jefes dirigieron a todos hacia el interior del edificio, advirtiéndole al personal extranjero asignado que la sede estaba controlada por ellos; entregándole a los oficiales diplomáticos un comunicado con las razones y las exigencias del grupo. Una vez adentro y en control de la operación, los hombres al frente del asalto determinaron dejar en libertad a los guardias desarmados, totalmente ilesos.
La sede diplómatica de La Habana es una mansión de 2 pisos. En el primer nivel se ubicaba el parqueo y algunos departamentos. En el segundo piso estaban las oficinas del Embajador, la del Cónsul y otros agregados. En esa sección (arriba) concentraron a todos los rehenes. Iniciándose a partir de ese 14 de febrero del 1981, una espera extremadamente crítica que tenía, en una parte, a las fuerzas especiales de Castro listas para entrar y matar; en otra al gobierno del Ecuador evitando la acción militar, protegiendo a toda costa su personal dentro de la Embajada, y como protagonistas a estos cubanos desesperados por vivir en libertad a cualquier precio.
En la tensa espera se involucraron las autoridades cubanas, las ecuatorianas y representantes de otros gobiernos y organizaciones. Las fuerzas represivas dirigidas personalmente por Ramiro Valdés decidieron cortar la energía (luz) y la entrada de comestibles. Esta actitud ya la habían calculado los ocupantes, por lo que llevaron reservas de alimentos y agua, que lograron distribuir adecuadamente durante los 21 días que estuvieron acantonados dentro de la Embajada. De esta reserva se benefició el personal diplomático, inluyendo el entonces Embajador Jorge Pérez Concha y el Cónsul Francisco Proano. 
Durante esta crisis el  Embajador estuvo muy enfermo y fue atendido en varias ocasiones por la Cruz Roja Internacional . Incluso, los que dirigían el grupo que penetró en la sede, decidieron dejar libre al señor Pérez Concha, pero éste se negó. Él mismo , desde adentro, fue uno de los negociadores de su gobierno ante las autoridades cubanas y se opuso con entereza cuando las autoridades represivas de la Habana decidieron cortar la energía y la entrega de alimentos, protestando y advirtiéndole a su gobierno  la evidente maniobra agresiva y armada que preparaba la dictadura para extraer a la fuerza a los cubanos que permanecían dentro de la Sede.

…Continuará

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