Libro de Angelica Mora.

Enlace para el libro de Angelica Mora.  Si te cuento lloras . Memorias de una periodista

He disfrutado enormemente  con su edición,  y espero que lo  disfruten de igual manera todos aquellos que se acerquen a su lectura.

Chile, Venezuela, Cuba Y EEUU muy presentes en la vida de una magnifica reportera , periodista de raza ,que cuenta retazos de su vida personal y profesional

de forma amena y divertida atrapando  la atención del lector en cada una de sus paginas.

http://www.lanuevanacion.com/articles.aspx?art=5113

“Los mejores años de nuestra vida “

 

( Segunda parte )

Los Pactos de La Moncloa comprometen a todos los partidos parlamentarios, incluidos los comunistas, y a los sindicatos a repartir equitativamente los sacrificios derivados de la crisis entre todas las clases sociales.

La elaboración de la Constitución tampoco hubiese sido posible sin hacer tabla rasa de los delitos políticos cometidos durante el franquismo.

Por eso se aprueba una amnistía tan generosa que permite que, por primera vez en nuestra historia democrática, no haya un solo preso por razones políticas.

Quisiera aprovechar la presencia aquí de los Embajadores europeos para recordar que los españoles contamos con el asesoramiento y apoyo de muchos de los partidos políticos y de las fundaciones de los países a los que representan. Nos ayudaron a recorrer un camino que nunca habíamos transitado y a esquivar muchos obstáculos que hubiesen podido detenernos o atrasar la marcha.

Las claves de la Transición

He procurado contarles hasta aquí cómo viví yo la Transición española. Me importa ahora intentar descifrar las claves que la hicieron posible.

La Transición española fue posible en virtud de un principio (el respeto a la legalidad), gracias a un método (el consenso) y, sobre todo, porque todos decidimos evitar la confrontación y establecer la concordia civil.

De la ley a la ley. La Ley para la Reforma Política a la que anteriormente me he referido, apuesta por la adaptación de las instituciones, no por la ruptura del ordenamiento institucional anterior.
Se debate y se vota en las Cortes heredadas del franquismo. Y fue defendida por Miguel Primo de Rivera, sobrino del fundador de la Falange, que dijo: “ Es necesario pasar de un régimen personal a un régimen de participación, sin rupturas y sin violencias.”

La Ley se somete a referéndum popular. Y, en efecto, la inmensa mayoría de los españoles votamos SÍ al proyecto de cambio que la Ley suponía.

Y así se hizo luego todo lo demás: la Ley reguladora del derecho de reunión, la Ley sobre el Derecho de Asociación Política, la Ley de regulación del derecho de asociación sindical, la legalización del Partido Comunista, etc.

El consenso. El cambio político fue posible porque así lo quisimos todos. El deseo de reconciliación, el propósito de anteponer los intereses comunes a los intereses de partido y, finalmente, la voluntad de apelar a la Historia -no para abrir heridas sino para cerrarlas- fueron virtudes compartidas por todas las fuerzas políticas. Los españoles decidimos superar definitivamente la Guerra Civil y abrir un futuro compartido.
La Constitución de 1978, como dijo Enrique Tierno Galván, uno de los líderes socialistas de entonces, “ es la primera Constitución europea que se manifiesta como un conjunto coherente y articulado de concesiones. Estas concesiones que unos nos hemos hecho a los otros no son debilidades, son generosidades; generosidades que sólo pueden tener un motivo para todos: el deseo de que la democracia siga adelante, que la Nación recobre la estabilidad, que se coloque en una situación fructífera generalizada para todos sus miembros, y que no volvamos de ninguna manera a los males del pasado.”

Un mandato social: establecer la concordia. Cuando hablo de un mandato social, quiero expresar una realidad que era muy poderosa en aquellos años: la sociedad civil toma la palabra prometida por el Rey y Suárez, y se convierte en actor principal de la Transición, trasladando en todo momento su deseo de concordia.
Es decir, la actitud aperturista y el reconocimiento por el gobierno del papel de la sociedad civil como interlocutor se ven premiados por una respuesta generalizada a favor del acuerdo, la reconciliación y la concordia.

Lo sintetizó muy elocuentemente Adolfo Suárez, en 1976, al decir:

“ Pertenezco por convicción y talante a una mayoría de ciudadanos que desea hablar un lenguaje moderado, de concordia y conciliación”.

Conclusiones

En 1978, apenas tres años después de la muerte de Franco, en España se legalizaron los partidos políticos. Se establecieron la plena libertad sindical y de prensa. Se celebraron elecciones libres, generales y municipales. Se negociaron y firmaron los Pactos de La Moncloa. Y se eligió un parlamento que elaboró una nueva Constitución.

Los líderes políticos buscaron el bien común. Renunciaron los que tenían la mayoría a imponer a la minoría una Constitución partidista. Quisimos hacer una Constitución para todos. Escogimos de la memoria y de la historia aquello que favorecía la integración, no lo que dividía a la sociedad. No quisimos convertir el parlamento en el lugar donde se debatía la historia.

El siguiente texto de la filósofa Adela Cortina expone muy acertadamente cómo es posible replicar esa tarea en cualquier punto de nuestro mundo global:

“Todos los códigos morales realmente vivos consideran que es injusto que las gentes mueran de hambre o de sed, cuando hay medios más que suficientes para que todos vivan con dignidad. Que es injusto que algunos carezcan de vivienda, que no tengan atención sanitaria, que no reciban una educación de calidad, que queden abandonados cuando ya son ancianos o están enfermos. Que es injusto que una persona no pueda expresarse libremente, asociarse con quien lo desee, desplazarse por un territorio, que nadie le defienda si es acusado. Que es injusto que unos hombres hagan esclavos a otros, que unas personas sean consideradas inferiores a otras por su religión, por su sexo o por su raza. Que son injustos la violencia del maltrato, los castigos físicos, la tortura y el terrorismo.”

Naturalmente, la construcción de una ética cívica tiene grandes dificultades. La tentación de monopolizarla o de imponer un proyecto único a todos los ciudadanos es grande. Y lo es tanto por parte del Estado como por parte de todos los grupos que creen tener algo que ofertar.

Es muy difícil convencerse de que el pluralismo es una riqueza, es muy difícil darse cuenta de que otros puedan tener un punto de vista distinto, del que se puede aprender y con el que hay que convivir.

Termino

La perspectiva histórica que me da haber vivido el franquismo, haber participado activamente en la Transición y haber visto en lo que se ha convertido mi país en estos ya casi cuarenta años de democracia, me permite afirmar que, a pesar de las dificultades que hemos pasado, el esfuerzo ha merecido la pena.

Como dice Julián Marías con acierto:

“Los españoles no estamos de acuerdo –gracias a Dios-. Ningún pueblo lo está. El desacuerdo es inevitable y maravilloso, siempre que no roce la concordia, la decisión inquebrantable de no romper la convivencia.”

Muchas gracias

“Los mejores años de nuestra vida “

 

Texto de la conferencia del Ministro de Exteriores  español en Cuba

Vivir la Transición: una visión biográfica del cambio en España ( Primera parte  )

Agradecimientos

Quiero agradecer al Instituto Superior de Relaciones Internacionales su generosa hospitalidad y su buen criterio, al proponerme que les hable a ustedes de un tema muy grato para mí: el de la Transición en España.

Me honra dirigirme a quien en el futuro representará a Cuba en el exterior, a los miembros del Cuerpo Diplomático, a los empresarios, a los descendientes de los españoles que en su día emigraron a Cuba, a los alumnos del Colegio Español de La Habana y a los jóvenes que hoy nos acompañan.

En vuestras manos está el futuro y a vosotros me dirijo especialmente esta tarde.

Hablar de la Transición
Hablar de la Transición a la democracia, para un orador británico o francés –pongamos por caso- puede ser un asunto estrictamente académico.

Pero para un español de mi generación, hablar de la Transición es hablar de los mejores años de nuestra vida. Mucho más para mí, que sentí pasión por la política desde muy joven. Pasión por España.

Me afilié a las Juventudes Monárquicas Españolas allá por los años sesenta del pasado siglo. Un año antes de entrar en la universidad.

En los años setenta, a mi vuelta de Harvard, me incorporé a los grupúsculos que pretendían un cambio pacífico de la dictadura a la democracia.

Grupúsculos que abrazaban credos políticos muy diversos pero que coincidían en una obsesión común: acabar con el secular enfrentamiento entre las dos Españas que, tantas veces, había terminado en tragedia.

Encima de mi mesa de despacho, siempre estuvieron la bandera española y un verso de Machado que dice así:

“ Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón.”

Yo tuve el honor de ser diputado constituyente por el partido de Adolfo Suárez, la Unión de Centro Democrático. Y participé, por tanto, en la elaboración, debate y votación de nuestra Carta Magna: la llamada “Constitución de la Concordia”.

En febrero de 1981 estaba sentado en mi escaño cuando el Teniente Coronel Tejero quiso acabar por la fuerza con nuestra incipiente democracia. Las imágenes de la guerra fratricida que había enfrentado a nuestros padres pasaron por mi cabeza con una terrible nitidez. Pensé que íbamos a volver a las andadas.

Quienes quieran conocer mejor lo que pasó aquellos días deberían leer un libro de Javier Cercas que lleva por título “Anatomía de un instante”. En la portada aparecen el Teniente Coronel Tejero empuñando una pistola y Adolfo Suárez de pie, casi arrogante, consciente de encarnar la legitimidad democrática.

Por fortuna, aquello pasó. Y hoy puedo decir con orgullo que la Constitución que entonces diseñamos nos ha permitido disfrutar de cuarenta años de paz civil, libertad y prosperidad. Años en que los centristas, los socialistas y los populares nos hemos alternado con absoluta normalidad.

Los antecedentes históricos: la guerra civil
Exactamente lo contrario de lo que ocurre en los años 30 del pasado siglo. La República llega prácticamente sin contestación. Pero pronto las divisiones políticas empiezan a arruinar la convivencia.

Las elecciones de 1931 fueron ganadas por una coalición de izquierdas liderada por el presidente Azaña. Las de 1933 por una coalición de derechas, liderada por Gil Robles. El resultado no fue aceptado por las izquierdas, que se sublevaron en 1934. En febrero de 1936, las izquierdas se alzan con el triunfo. En esta ocasión, fueron las derechas las que se negaron a acatar el veredicto de las urnas.

Seis meses después estalla una guerra civil que causa más de 300.000 muertos. Una guerra entre hermanos que tiene motivaciones políticas, ideológicas, de lucha social y también religiosas.

Como en toda guerra, mueren personas en el frente y mueren personas en la retaguardia por el mero hecho de ser comunistas, socialistas, anarquistas, liberales o demócrata-cristianas. O por el mero hecho de ser católicas. O por ajustes de cuentas y rencillas.

El 1 de abril de 1939 acaba la Guerra Civil. Pero no llega la Paz; llega la Victoria. Lo dijo Franco con absoluta claridad:

“ Terminó el frente de la guerra pero sigue la lucha en otro campo.”

Las fuerzas políticas que son derrotadas en la guerra -comunistas, socialistas, liberales, democristianos y monárquicos- son excluidas de la clase política. Muchos españoles tienen que rehacer su vida fuera de España, en Europa o en América.

Quisiera recordar, aquí, a dos españoles ilustres que, como otros muchos, se refugian en Cuba: a Manuel Altolaguirre, poeta, y a María Zambrano, pensadora.

Los principios inmutables del Movimiento Nacional
El régimen de Franco dura casi cuarenta años. La sociedad española cambia mucho en este periodo; se flexibilizan –insuficientemente- algunas leyes y se actualizan ligeramente las instituciones del franquismo. Sin embargo, los principios rectores del régimen –los llamados principios rectores del Movimiento nacional- permanecen inmutables durante toda su vida.

Los partidos políticos están prohibidos incluso en los momentos finales del régimen. En 1966, casi treinta años después de terminada la Guerra Civil, Franco alardea de haber acabado “ con el artificio de los partidos políticos y con las ambiciones partidistas que se conviertan en factores opuestos al juego normal de las instituciones políticas.”

No existe libertad de reunión ni de manifestación. Se censuran los libros, la prensa, la radio o los cines, sobre la base de criterios no solo políticos sino también religiosos. En la versión española de Mogambo, Dennis O’Dea y Grace Kelly, amantes en la versión original, son convertidos en hermanos por la censura. Lo que transforma en incesto un vulgar adulterio.

Y es que la religión católica, en su versión más arcaica, impregna todos los aspectos de la vida de las personas: de la educación de los niños a la regulación del matrimonio. En los primeros años del régimen es delito bajar a una playa sin un albornoz que cubriese las turgencias más perturbadoras.

No se puede enseñar en las otras lenguas de España diferentes del castellano: euskera, catalán, valenciano o gallego.

Las varias transiciones

Como acabo de señalar, los principios del Movimiento Nacional permanecen inalterables hasta el final del régimen pero la sociedad española de 1975 nada tiene que ver con la de los años 30.

Pero –como creo también haber dicho- una cosa es que los principios del Movimiento pareciesen tallados en piedra y, otra muy distinta, que no ocurriesen cosas que preparan la Transición democrática.

Como alguien ha dicho con acierto, en España no hubo una sola Transición, sino varias transiciones, que allanan el camino a la democracia plena:

La primera se produce cuando España empieza a asomarse al exterior. En 1953 se firmaron los Acuerdos con Estados Unidos y el Concordato con la Santa Sede. En 1955, España ingresa en la Organización de las Naciones Unidas, en la OCDE y los embajadores empiezan a volver a Madrid.
La normalización de las relaciones diplomáticas no pudo ir mucho más allá: las puertas de Europa y de la Alianza Atlántica permanecen cerradas hasta la Transición democrática.

La segunda Transición es de naturaleza económica. En 1959, el Plan de Estabilización supone la renuncia a la autarquía y la aproximación de las estructuras económicas del país a las del resto de Europa.
Se aprueba una ley de inversiones extranjeras y se unifican los tipos de cambio.

España se incorpora al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial.

En los años siguientes al Plan de Estabilización, los gloriosos 60, España crece y se transforma socialmente. Pasa de ser un país rural a un país urbano. Pasa de ser un país agrícola a un país industrial y de servicios. Y, poco a poco, se consolida una pujante clase media. Gente, que como dice la canción de Jarcha, sólo quería “ su pan, su hembra y la fiesta en paz”.

Paradójicamente el régimen de Franco crea las condiciones materiales para que el cambio político pueda realizarse con tranquilidad. Las carencias sociales que debilitaron la República empiezan a desaparecer en esos años.

La tercera Transición es de naturaleza política, aunque circunscrita a la llamada oposición democrática.
En 1962 se reúnen en Múnich opositores del exilio y del interior, de ideologías democristiana, liberal y socialista. Todos ellos unidos por un solo propósito: suturar las heridas de la Guerra Civil y sellar una auténtica reconciliación nacional.

Lo expresó perfectamente Salvador de Madariaga:

“Los que antaño escogimos la libertad perdiendo la tierra y los que escogimos la tierra perdiendo la libertad nos hemos reunido para otear el camino que nos lleve juntos a la tierra y a la libertad”

La apertura del régimen de Franco

Los cambios internos que acabamos de describir -así como la perentoria necesidad de aproximar nuestras instituciones políticas a las de los países de nuestro entorno- propician una tímida apertura política que se materializa en los hechos siguientes:

El primero se produce en 1966 cuando se aprueba la Ley de Prensa. Una ley que anula la censura previa pero contempla el secuestro administrativo de las publicaciones y establece sanciones para quien escriba o publique algo que se considere contrario a los Principios Fundamentales del Movimiento.
Como dijo Miguel Delibes, “ antes te obligaban a escribir lo que no sentías, ahora se conforman con prohibirte que escribas lo que sientes.”

El segundo hito importante en este proceso de apertura acontece en 1974, sólo un año antes de la muerte de Franco. Ese año, el gobierno abre las puertas a las asociaciones políticas, por supuesto siempre que fuesen compatibles con el Movimiento Nacional. Así que solo unos cuantos falangistas sacan provecho de este nuevo Estatuto.
La sociedad española acoge, con absoluta indiferencia, una reforma que no iba con ella.

El espíritu de la Transición

El 22 de noviembre de 1975, con la proclamación del Rey Juan Carlos es cuando empieza propiamente la Transición política.

Sólo dos días después de la muerte de Franco, el Rey hace públicas sus intenciones:

“Que todos entiendan que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional… Que nadie tema que su causa sea olvidada… Al servicio de esa gran comunidad que es España, debemos de estar: la Corona, los ejércitos de la Nación, los organismos del Estado, el mundo del trabajo, los empresarios, los profesionales, las instituciones privadas y todos los ciudadanos.”

En los primeros meses del reinado el proceso no acaba de arrancar. El gobierno del presidente Arias se resiste a llevar a la práctica el deseo de cambio que el Rey ya había expresado.

Por eso, el 3 de julio, es nombrado presidente del Gobierno Adolfo Suárez. La sorpresa es generalizada porque venía de las entrañas mismas del franquismo. Era el secretario general del Movimiento.

A propósito de este nombramiento, Ricardo de la Cierva escribe un artículo que titula: “Qué error, qué inmenso error”.

Sólo unos días después, el nuevo presidente sorprende a propios y a extraños con una declaración que reproduzco a continuación:

“ Este pueblo nuestro no nos pide ni milagros ni utopía; nos pide que acomodemos el derecho a la realidad, que hagamos posible la paz civil por el camino de un diálogo, que sólo se podrá entablar con todo el pluralismo social dentro de las instituciones representativas. A todo esto os invito. A quitarle dramatismo a nuestra política. Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal.”

La recuperación de las libertades
Lo que viene después es de sobra conocido. Sí quisiera aquí recordar que no fue fácil. La Transición se produce en un ambiente muy crispado.

Las circunstancias económicas son muy difíciles porque el régimen de Franco no había sido capaz de hacer frente a las consecuencias económicas de 1973: en 1977, la inflación supera el 37 por ciento, el desequilibrio de nuestras cuentas en el exterior alcanza niveles nunca conocidos hasta entonces y las cuentas públicas están fuera de control.

Por si esto fuera poco, la violencia terrorista de distinto signo parece decidida a impedir que los españoles recuperemos la paz y la libertad.

La organización terrorista ETA mata mucho más en democracia que en dictadura. En 1975, el año en que Franco muere, mata a una persona. En 1976, a 18. En 1977, a 12. En 1978, precisamente el año en que se aprueba la Constitución, a 64. En 1979, a 84… En total, hasta hoy, 829.

Pero no sólo ETA parece dispuesta a abortar la Transición. El 11 de septiembre de 1976, Antonio María de Oriol y Urquijo, presidente del Consejo de Estado, es secuestrado por el GRAPO, un grupo terrorista cuya verdadera naturaleza no se ha sabido nunca.

El 24 de enero de 1977, un grupo terrorista de ultraderecha, asalta el despacho de unos abogados laboralistas en la calle Atocha de Madrid, asesina a cinco personas y deja a cuatro malheridas.

En medio de todas estas dificultades, el espíritu de la Transición va tomando cuerpo a través de las siguientes medidas:

La primera que resulta clave fue la firma en septiembre de 1976, de los dos Pactos de Derechos Humanos de Naciones Unidas: por un lado, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, y, por el otro, el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
La firma –y posterior ratificación de estos Pactos unos meses después- es fundamental para el reingreso pleno de España en la comunidad de naciones.

Estos instrumentos –junto a la adhesión a la normativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)- son elementos imprescindibles, no solo para la defensa de los derechos del ciudadano, sino también para marcar la pauta de la actuación de las instituciones.

La segunda de las medidas claves en la Transición es la Ley para la Reforma Política, aprobada el 18 de noviembre de 1976. La ley dispone la elección de Cortes Constituyentes elegidas por sufragio universal. Por primera vez desde febrero de 1936, los españoles pudimos elegir a nuestros representantes en Cortes.
La tercera es el Decreto-Ley de 8 de febrero de 1977 que permite la legalización de los partidos políticos. Ésta legalización -que se extiende al Partido Comunista Español el Sábado de Gloria del mismo año- provoca la dimisión de varios cargos militares importantes.
La cuarta medida que quiero recordar aquí es el Decreto-Ley de 1 de abril de 1977 que deroga la censura, las sanciones y el secuestro de periódicos. Nunca en España ha habido más diarios, más revistas y más publicaciones que entonces.
Repasados los hitos de la Transición, me van a permitir ahora hacer una reflexión que tomo prestada de Julián Marías. En su opinión, que comparto plenamente, uno de los aciertos del cambio en España fue que lo que primero se recuperó fueron las libertades de asociación y de expresión.

Esas libertades, ejercidas por todo aquel que quisiera, durante el año y medio anterior a las primeras elecciones democráticas, facilita un intercambio nacional de pareceres y crea una opinión pública madura, que fue a votar luego con conocimiento de causa. Es decir, primero llega la libertad y, luego, el ejercicio democrático del voto.

Las elecciones y lo que vino después
Quiero subrayar que, por primera vez desde febrero de 1936, todos los españoles acudimos libre y voluntariamente a las urnas el 15 de junio de 1977.

La campaña electoral –mi primera campaña- no fue una batalla campal como temían quienes habían vivido la Guerra Civil. Fue una fiesta. Las paredes de nuestros pueblos se llenaron de carteles electorales. Las calles de coches que llamaban a votar. Los mítines de militantes propios, militantes ajenos o simples curiosos. Debates vivos, pero siempre respetuosos.

Los telediarios batían records de audiencia, como cuenta Rafael Ansón en un libro muy reciente que lleva por título “El año mágico de Adolfo Suárez”

Las elecciones las gana Unión de Centro Democrático, quedando en segundo lugar el Partido Socialista Obrero Español. Dos formaciones homologables con los partidos centristas y social-demócratas que habían construido la Europa de la posguerra.

Dos partidos nuevos. Unión de Centro Democrático, en el genuino sentido del término, porque fue creado sólo dos meses antes de las elecciones. El Partido Socialista porque era un partido dirigido por líderes muy jóvenes que poco o nada tienen que ver con el pasado.

Pese a su juventud, los líderes de todos los partidos políticos son conscientes de que no es posible redactar una nueva Constitución sin haber hecho previamente frente a las consecuencias más dolorosas de la crisis económica que España venía arrastrando desde 1973.

 

Preocupa la salud de Ivan Hernandez Carrillo

HOSPITALIZACIÓN DEL SINDICALISTA INDEPENDIENTE IVÁN HERNÁNDEZ CARRILLO

ICLEP: Se recupera el activista Iván Hernández Carrillo, quien se encuentra ingresado en el Hospital Mario Muñoz Monroy de la ciudad de Colón, aquejado de problemas cardiovasculares.

Por Angélica MoraIVAN HERNANDEZ CARRILLO

20 de nov, 2014
Opositores y amigos de Iván Hernández Carrillo siguen de cerca la hospitalización del activista, quien fue ingresado el martes en el hospital Mario Muñoz Monroy de Colón, aquejado de problemas cardiovasculares.
El activista se encuentra recuperándose de una isquemia transitoria. Está recibiendo suero y medicinas para la presión y el viernes será llevado al hospital provincial de Matanzas donde le harán exámenes neurovasculares, para regresarlo luego al Mario Muñoz Monroy de Colón.
Hernández Carrillo está optimista y narró, desde la sala donde se encuentra internado, que los médicos creen que tiene una lesión superficial en el cerebro, de la cual se está recobrando. Indicó que su presión es actualmente normal, de 80 con 120.
A su lado se encuentra su madre, la Dama de Blanco Asunción Carillo y el activista Félix Navarro, quien agregó algunos detalles del cuadro clínico del opositor.
Navarro dijo que Iván se comenzó a sentir indispuesto el martes por la noche, “con la presión 140 con 240, lo que provocó una situación crítica, con la boca virada hacia un lado y problemas en las piernas”.
Esa misma noche fue conducido al hospital y ahí los médicos comprobaron una esquemia.
Después de 48 horas Ivan se encuentra bastante recuperado y las secuelas han ido desapareciendo.
Familiares y amigos esperan los resultados que le harán este viernes los especialistas en el hospital provincial de Matanzas .

CONTINUAN LOS ARRESTOS DE MIEMBROS DEL DIRECTORIO DE ICLEP EN CUBA

ICLEP: En la mañana de hoy fue arrestado por espacio de una hora el director del Proyecto del ICLEP en Cuba el periodista Raúl Risco Pérez, quien fue amenazado por miembros de la Seguridad del Estado, informó el activista Iván Hernández Carrillo desde Colón, Matanzas

http://iclep.org/

Angélica Mora
14 de nov, 2014

Este viernes fue arrestado por espacio de una hora el director del Proyecto del ICLEP en Cuba el periodista Raúl Risco Pérez, quien fue amenazado por miembros de la Seguridad del Estado, informó el activista Iván Hernández Carrillo desde Colón, Matanzas
Agregó Hernández Carrillo que se le advirtió Risco Perez que no permitirían la realización de la reunión de directores de periódicos independiente que tendría lugareste sábado en Perico.
También fueron citados el director de Capacitación del ICLEP Alberto Sànchez Martiatu, la directora del periódico Panorama Pinareño, su editora Dianelys Rodríguez Morejòn y el redactor Eduardo Pujol Valladares.
La represión se inició el jueves, cuando el periodista independiente Alberto Sánchez Martianu fue arrestado y amenazado por la policía política
Sánchez Martianu, es Director de Capacitación del InstitutoCubano por la Libertad de Expresión y Prensa.
La represión por parte de la Seguridad del Estado se debe a que intentan prohibir el próximo Encuentro en Cuba de los redactores de los boletines que publica ICLEP en La Habana y provincias.
Sánchez Martianu, quien es Director de Capacitación del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa., dijo que fue interrogado y amenazado con que si persistía en asistir a la reunión debería atenerse a las consecuencias, que pueden llegar hasta “desaparecerlo”.
Durante el interrogatorio los militares le precisaron que el Encuentro del Instiuto es considerado un acto subversivo y como tal no van a permitirlo.
Indicó el periodista que siempre hay el temor de ser arrestado, pero indicó que las amenazas no lo detendrán en su intención de participar en las actividades del ICLEP.
Terminó diciendo: “Siempre hemos estado con el pueblo, que nos necesita, y no pueden atemorizarnos”
Por su parte, el Director de proyectos del ICLEP, Raúl Luis Risco Pérez, informó haber recibido una llamada de Sánchez Martianu donde éste le dio conocer la detención y las amenazas de que fue objeto por parte de la policía política, debido a la reunión programada para este sábado.
Indicó Risco que se trata del Primer Encuentro del año fiscal del ICLEP en Cuba y a el asistirán los directores y un miembro del consejo de redactores de los cinco boletines que publica el Instituto en la Isla, más la nueva directiva de una nueva publicación que se inaugurará en Artemisa.
Dijo Risco: “Sánchez Martianu me expresó que la Seguridad del Estado le había dicho que no le iban a permitir salir de su casa el próximo sábado ni tampoco se iba a permitir que nadie llegara al lugar donde está previsto llevar a cabo la reunión, que es en el minicipio Perico en casa de la directora del Boletín de Matanzas, El Cubano Libre de Hoy”.
Agregó que, no obstante las amenazas, se va a tratar de dar la actividad programada, donde está estipulado analizar cada uno de los documentos rectores que tiene el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa, durante todo el día sábado.
Risco manifestó que las amenazas son una forma más del gobierno cubano para tratar de reprimir la libertad expresión y el derecho a la libertad de reunión y asociación a que todo individuo tiene derecho.
En cuando al arresto de Sánchez Martinu indicó que se trataba de una detención arbitraria por cuando no existía orden de detención en contra, porque el periodista no ha cometido ningún tipo de delito.

http://iclep.org/

La disidencia olvidada

¿Qué fue de los grandes disidentes cubanos de los noventa?

LA HABANA.- Éstas son las historias 17 años después del lanzamiento por parte de los disidentes del documento La Patria es de Todos en 1997,

¿Qué fue de los grandes disidentes cubanos de los noventa?

lLa Habana, 5 de nov, 2014
Iván García/Especial
Diario Las Américas
Los ancianos son los grandes perdedores de las tímidas reformas económicas del General presidente de Cuba. Miles de los que antaño aplaudieron en la Plaza de la Revolución los largos discursos de Fidel Castro o pelearon en guerras civiles en África, hoy sobreviven como pueden.
Ahí están. Vendiendo periódicos, maní o cigarrillos sueltos. A otros les va peor. La demencia senil los ha consumido y se dedican a pedir limosna o hurgar en latones de basura.
Pero aún más dura es la vida para un viejo disidente. ¿No les dicen nada los nombres de Vladimiro Roca, Martha Beatriz Roque Cabello y Félix Bonne Carcassés? En los noventa fueron de los opositores más activos que apostaban por la democracia y las libertades políticas y económicas. En el verano de 1997 redactaron un lúcido documento titulado La Patria es de Todos.
Por ese legajo coherente e inclusivo recibieron violencia verbal y física por parte del régimen y su Policía secreta. Y fueron a la cárcel. Dieciesiete años después del lanzamiento de La Patria es de Todos, ya ancianos y con un rosario de achaques, a duras penas sobreviven.
Venganza inclemente
Vladimiro, hijo del líder comunista Blas Roca, tuvo que vender su casa en Nuevo Vedado. Con el dinero se compró un apartamento chapucero y con el resto sobrevive. Próximo a cumplir 72 años, nunca recibió la pensión a la cual tenía derecho por haber sido piloto de Migs y trabajado en instituciones del Estado.
Fidel Castro fue implacable con las primeras oleadas de disidentes. Además de encarcelarlos, los expulsó de sus empleos dignos y bien remunerados. Y les negó una chequera de jubilación. A otros los obligó a vivir en el destierro.
Bonne, el único negro del grupo, fue profesor universitario e intelectual de valía. Está casi ciego y entre el olvido y la escasez, espera a que Dios se lo lleve en su casa del reparto Río Verde.
Martha Beatriz, economista ilustre, intenta capear el temporal al frente de una red de comunicadores sociales por la que recibe insultos y violencia de la Seguridad del Estado.
Solidaridad
Si al Estado autocrático no le importan los disidentes históricos, ¿a quién corresponde velar por ellos? A la disidencia más joven. Los actuales opositores debieran encontrar soluciones para ayudar económicamente a los disidentes de la tercera edad.
Es justo y humano. Y no actuar como ha hecho el Gobierno con los cientos de miles de hombres y mujeres que en su juventud no dudaron en entregarle a Fidel Castro y su revolución sus energías, e incluso sus vidas, y cuando envejecieron les abandonaron a su suerte, salvo contadas excepciones.
Para reparar la injusta realidad en las filas de la disidencia, los periodistas independientes José A. Fornaris y Odelín Alfonso están tratando de hacer algo. “Estamos gestionando de qué forma se puede crear un fondo de ayuda destinado a los viejos opositores y que al menos reciban 50 pesos convertibles mensuales. También ese fondo sufragaría un estipendio a colegas incapacitados por accidente o enfermedad”, señala Fornaris, al frente de una asociación de periodistas cubanos libres.
Por su parte, Alfonso piensa en una especie de fondo de pensiones: “Cada periodista que publica sus trabajos y cobra dinero, de manera voluntaria donaría una cantidad. Es lamentable cómo están viviendo algunos disidentes mayores de edad”.
Un gran servicio
Mientras se materializa el proyecto, decenas de opositores septuagenarios apenas tienen entradas que les permitan vivir dignamente. Tania Díaz Castro, poeta y periodista, estuvo en primera línea en los años duros de la década de 1980, cuando pocos se atrevían a disentir contra el castrismo.
Sus nombres no deben ser olvidados. Ricardo Bofill, Reinaldo Bragado, Rolando Cartaya y Marta Frayde, entre otros, gestaron un partido a favor de los derechos humanos.
Díaz Castro, miembro de aquel partido, nunca se imaginó que muchos años después, Cuba seguiría siendo un país totalitario. Reside en Santa Fe, al oeste de La Habana, rodeada de libros y perros. Sobrevive escribiendo notas para sitios digitales y con los dólares que le puedan girar sus hijos desde el extranjero.
Y ella no es de las que peor está. A pocas cuadras de su domicilio vive Manuel Gutiérrez, opositor desde los años ochenta y fundador de un partido disidente. Con más de 70 años, se gana la vida trabajando la tierra y cuidando chivos.
Habita en una miserable choza de tejas y piso de cemento sin pulir. Pero no se queja. “Es lo que me tocó. Peor que yo están los disidentes menos conocidos. Fue mi opción, quedarme en Cuba y luchar por un cambio”, dice, intentando disimular el temblor de sus manos, debido a enferemedades mal atendidas.
La disidencia actual no puede ni debe olvidar el pasado. Cuando los actuales disidentes tenían miedo y en silencio aceptaban los linchamientos verbales y públicos del régimen hacia aquellos aguerridos opositores, ellos hablaban por todos los cubanos.
Ahora los disidentes y periodistas independientes que aún no peinamos canas, debemos ocuparnos de quienes nos precedieron y nos abrieron el camino. Si el presente es menos represivo en la isla, es precisamente por los viejos disidentes.

47 años escribiendo

   por Esteban FernándezEsteban_Fern_ndez

A lo mejor algunos de ustedes han leído 20 o 30 escritos míos pero quiero sepan que acabo de cumplir 47 años publicando mis columnas semanales.

Y si usted me quiere felicitar por algunos de mis recientes artículos olvídese de eso y mejor felicíteme por los esfuerzos iniciales. Esos fueron los verdaderamente difíciles. Hoy en día escribir es un jamón. Cualquiera puede redactar algo con las facilidades que brindan las computadoras, con “Google”, con Microsoft Word etc.

Voy a contarles las vicisitudes iniciales y estoy seguro que al final de leerme ustedes me congratularán muchísimo más por el pasado que por el presente. Para comenzar voy a remontarme muy lejos, al año 53, fue durante los meses de vacaciones de verano del Colegio Presbiteriano, mis padres “para evitar que estuviera mataperreando” me enviaron a la casa de una maestra llamada María que daba clases particulares, allí me pidieron que hiciera una composición y ella después de leerla me dijo: “Mejor dedícate a las matemáticas porque nunca triunfarás en las letras”. No le hice caso porque si ella creyó que escribiendo era un desastre yo ya sabía que en los números era un tolete. Y seguí emborronando cuartillas. Yo tenía exactamente nueve años.

Muchos años más tarde al llegar a Los Ángeles sólo existía el semanario “América Libre”. A mano le escribí unos garabatos al director llamado Daniel San Román y nunca me respondió.

Eso me desencantó un poco, pero después surgió La Prensa de Los Ángeles. Hice el mismo intento con el director Renán Romero mandándole unas líneas de puño y letra “con el ruego de su publicación”. Sorpresivamente recibí una llamada de Renán y me dijo: “No, no puedo publicar tu artículo hasta que te compres una maquina de escribir y me prometas que por lo menos vas a hacer cinco escritos más”. Le contesté “Muy bien, la semana que viene te envío mi primer texto”. Y así nace esta columna con un artículo dedicado a las actividades desplegadas por la gloriosa “Juventud Cubana de Los Ángeles” durante el año 1967. Hasta su muerte cada vez que me encontraba con Renán me decía riéndose: “Te dije cinco, yo pensaba que escribirías dos y ya pasas de los dos mil”.

La maquina no era eléctrica, me equivocaba muchas veces y los arreglaba con “White Out”. Los escritos iban llenos de manchas blancas cubriendo los errores, los metía en un sobre y los enviaba por correo. Menos mal que hacía muchos años mi prima María Mercedes Quintero me había dado unas clases de mecanografía, poco a poco iba recordando y eso me ayudó muchísimo.

En una fiesta que me dieron por mi cumpleaños en el restaurante “Floridita” de Los Ángeles, mis amigos hicieron una ponina y me regalaron una maquina eléctrica. Una maravilla que no requería White Out porque arreglaba los fallos automáticamente.

Después comencé a escribir en el semanario 20 de Mayo donde también el director Abel Pérez era extremadamente comprensivo conmigo y con mis deficiencias. Ya no utilizaba el correo pero ahora era peor porque daba tres viajes al semanario que quedaba a unas 20 millas de mi casa, primero para llevar el escrito, después para revisar que todo saliera bien y por último para recoger el periódico y repartirlo a las amistades.

Tres años les llevó a mis mejores amigos Carlos Hurtado y Ángel Torres para convencerme de que comprara una computadora. Y yo, estúpidamente, estaba renuente.

De pronto mi hija me dijo: “Papi tengo como cuatro computadores en el garaje de mi casa tiradas en el piso, no sé si sirven o no sirven, pero ven y llévatelas y pruébalas”. Ni idea yo tenia de cómo hacer eso, pero dio la casualidad de que Tito Rodríguez Oltmans estaba quedándose en mi casa y me dijo: “Vamos para allá, las traemos todas y antes de irme para Miami yo te dejo una funcionando”.

Así se hizo y gracias a Dios eso fue algo verdaderamente milagroso. Ya le enviaba mis escritos -completamente arreglados- por Email al 20 de Mayo. Y se me abrió un tremendo campo y mis ensayos son publicados en Nuevo Acción de Aldo Rosado, Baracutey de Pedro Pablo Arencibia, Libre de Demetrio Pérez, Adri Bosch en la Argentina, la revista Ideal, la Voz de Miami Beach, Todo el Mundo Habla, Conversando con Jotavis, Balance Cubano, Guaracabuya, Asopazco, las revistas güineras Ecos del Mayabeque y La Villa, y muchos sitios más. Y lo más importante: todos lo que me leen se ocupan de reenviar mis escritos a sus amigos.

Y el mayor “desagravio” personal me llegó durante la época en que Agustín Tamargo leía mis escritos por Radio Mambí y estos fueron escuchados por una ancianita de 90 años en Hialeah quien consiguió mi teléfono y me llamó diciéndome: “¡Esteban de Jesús, soy María, yo fui tu maestra durante tres meses en Güines, te felicito, yo siempre supe que serías un buen escritor!”

Tu me acostumbraste

Ha muerto Frank Domínguez, uno de los boleristas mas importantes de Cuba que es tanto como decir del mundo. Frank Álvarez pagó su poco fervor revolucionario con un exilio amargo y triste en Mérida, Yucatán en donde ha muerto añorando a Cuba.

Olvidado por sus compatriotas de la isla pero aun recordado por las grandes figuras del exilio Olga Guillot me hablo con admiración de Fran Domínguez como “ese genio al que le debemos esa maravilla titulada Tu me acostumbraste que he cantado cientos de veces “

.Probablemente es este uno de los boleros que mas veces fue grabado .

Así ,a bote pronto recuerdo , además de la interpretación de la Guillot, aquella versión tan personal de Sara Montiel , María Dolores Pradera , Placido Domingo , Luis Miguel, Lucho Gatica, Bambino, o la de la inigualable Lola Flores.

Y no fue Tu me acostumbraste el único bolero para el recuerdo de Frank Domínguez , para la antología del bolero inmortal quedarán Imágenes, Me recordarás o Un pedacito de cielo

GRACIAS MAESTRO.

Libertad para los presos políticos cubanos

ICLEP: Varios presos políticos han cumplido más de la mitad de sus sentencias. Graciela y Humberto, padres de Humberto Real Suaréz recluído durante 20 años en las cárceles castristas, piden también la libertad para Armando Sosa Fortuny y Miguel Díaz Bouzá.
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Humberto y Gracia Suarez Díaz
Jorge Liriano
Iván Hernández Carrillo
Angélica Mora
29 de oct, 2014
El activista Iván Hernández Carrillo destaca el pedido de libertad hecho por los padres del preso político Humberto Real Suárez.
El llamado se hace a través de una entrevista realizada por el periodista independiente y activista Jorge Liriano a Graciela y Humberto, padres de Real Suaréz, recluído durante 20 años, en las cárceles castristas.
Los progenitores de Rael Suárez piden tambien la libertad para Armando Sosa Fortuny y Miguel Díaz Bouzá.
En la entrevista los padres de Real Suárez informaron que su hijo se encuentra dentro de la prisión Kilo 9, provincia de Camagüey, aquejado de una fuerte gripe, que de no ser tratada puede derivar en una pulmonía. Tiene fiebre alta y está a la espera que lo lleven a algún hospital.
También en la misma prisión contagiado con severa epidemia gripal, se encuentra el preso político Humberto Sosa Fortuny, quien tiene 72 años de edad, está muy mal de salud y lleva un total de 38 años preso en las mazmorras castristas.
Sosa Fortuny declaró que la epidemia gripal es masiva en la Prisión K 9 y no hay medicamentos. Indicó que tiene fiebre, mareos, decaimiento y mucho dolor en su cuerpo.
Con anterioridad este reo de conciencia había informado que nuevamente habia sido declarada en cuarentena esa prisión debido a que -al menos- cuarenta reos habían sido diagnosticados como pacientes de cólera. Indicó que el problema se debía a la falta de condiciones de vida, como el hacinamiento la escasez de agua potable y los alimentos mal elaborados.
Sosa Fortún alertó en esa ocasión que la vida de varios de los portadores de esta enfermedad, corrían inminente peligro, debido al débil estado físico de los reos, causado por una mala e insuficiente alimentación.
Esta prisión, ya estuvo en cuarentena a principios de febrero de este año en curso.

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Sonia Garro

EL RÉGIMEN CUBANO TRATA DE DESORIENTAR A LA OPOSICIÓN, EN VÍSPERAS DEL JUICIO A SONIA GARRO

ICLEP: Berta Soler, líder de las Damas de Blanco:”Mantenemos la convocatoria de Vigilia de la Oposición en todos los tribunales de Cuba, a partir de las 8 de la mañana de este martes”.

Angélica Mora
20 de oct, 2014

La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, denuncia campaña de desorientación y engaños por parte de las autoridades cubanas en torno al juicio a Sonia Garro.

Agentes de la Seguridad del Estado han estado realizando visitas y llamadas a Garro, su hermana Yamilet, su abogado, periodistas independientes y otros activistas, para confundirlos con respecto al juicio programado para este martes, contra la Dama de Blanco y otros dos opositores de la misma causa.

Dijo Berta Soler que se cree que este anuncio de la postergación es una estrategia más del régimen cubano para desorientar a la oposición y a la opinión pública internacional, que está atenta a lo que pueda ocurrir en este juicio.
Precisó Soler que han habido llamadas a periodistas y otros activistas en La Habana y Pinar del Río, “pero que se sepa, o hay nada concreto”.
Agregó que continúa en vigencia el llamado nacional de las Damas de Blanco convocando a una vigilia para este martes 21, día del juicio.
Indicó Soler :
“Mantenemos la convocatoria de Vigilia de la oposición en todos los tribunales de Cuba, a partir de las 8 de la mañana de este martes. Si el juicio no se lleva a cabo, nos servirá para pedir por la libertad de Sonia y los otros prisioneros”.
Sonia Garro Alfonso es la única integrante de las Damas de Blanco que cumple prisión. Cumplió este 18 de marzo, dos años de encarcelamiento.
En la misma causa serán juzgados el esposo de Sonia Garro, Ramón Alejandro Muñoz González, y el también disidente Eugenio Hernández Hernández.
Sonia Garro, Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández fueron detenidos en marzo de 2012 en un violento operativo en el que las autoridades emplearon tropas especiales y balas de goma. La Dama de Blanco resultó herida en una pierna.
Para Garro, Muñoz y Hernández la Fiscalía pide 10, 14 y 11 años de cárcel, respectivamente.
Los disidentes están acusados “atentado, desorden público y asesinato en grado de tentativa”.
En los más de dos años que están los tres en prisión, han sido víctimas de aislamiento, golpizas y otros castigos, por parte de las autoridades y reos comunes. Sonia Garro está aquejada de varios problemas de salud debido a los malos tratos y el confinamiento.Sonia Garro